Historia

CADROE († c. 976)

Cadroe, abad de Wassor y St. Felix, cerca de Metz, nació en Escocia a principios del siglo X y murió hacia el año 976. La historia de su vida ha conservado casi los únicos materiales que hay para reconstruir la vida social escocesa de ese período. Según su biógrafo contemporáneo sus dos padres eran de descendencia real, o al menos noble. Su padre, Fochertach o Faiteach, se había casado con una viuda, Bania de nombre, y estando sin hijos, la pareja de ancianos partió con destino a Hi (Iona), para pedir la intercesión de Columba, rezando en la tumba del santo (el manuscrito dice Columbano por un error natural por Columba). Su petición les fue concedida y a su debido tiempo nació un hijo, a quien sus padres dieron el nombre de Kaddroe, en señal de que iba a ser 'bellator in castris domini invictus.' Inmediatamente después del nacimiento del niño se dice que 'de acuerdo con la costumbre del país, una multitud de gente noble de cualquier condición se presentó deseosa de encargarse de la educación del niño.' En obediencia a una segunda visión, Cadroe fue entregado al cuidado de una matrona, quien lo crió en su propia casa hasta que fue destetado, y hasta tal vez más tarde, cuando Fochertach, reconociendo la promesa en su hijo, comenzó a prepararlo para una carrera secular. Pero de este propósito el padre fue disuadido por los ruegos de Beanus, primo del niño ('patruelis'), quien exigió que el niño debería ser instruido en letras, y quien, encontrando a los padres indispuestos a perder al hijo de su ancianidad, renovó su petición con éxito cuando se produjo el nacimiento del futuro hermano de Cadroe, Mattadanus. En consecuencia, Cadroe fue llevado por su llorosa madre a la tumba de Columba y allí entregado formalmente al cuidado de su tío. En su nuevo hogar Cadroe estudió las Escrituras principalmente, pero no faltaban señales de que, a medida que crecía, la inclinación de su mente era más bien para la vida activa que para la contemplativa. Sin embargo, un cambio repentino parece haber sobrevenido cuando todavía era joven y su entusiasmo por el conocimiento se hizo tan intenso que su tío lo envió a seguir sus estudios seculares en Armagh, que en ese tiempo (888-927) estaba dirigido por Maelbrigda, quien también fue abad de Iona. Aquí Cadroe estudió poesía, oratoria y filosofía, sin descuidar las ciencias exactas de número, medida, peso, movimiento (¿tactu? = tractu), audición y astronomía.

Con todo el saber irlandés, Cadroe regresó a Escocia, donde parece haber pasado los siguientes años impartiendo el conocimiento que había adquirido en el extranjero a sus compatriotas; 'pues los escoceses, aunque tenían miles de maestros, no tenían muchos padres.' 'Desde el tiempo del regreso de Cadroe', continúa su biógrafo, 'ninguno de los sabios [había] cruzado el mar; sino que todavía habitaban en Irlanda.' Este oscuro y sin duda corrupto pasaje el doctor Skene lo relaciona con el primer establecimiento de los culdees en Escocia. Tal vez señala la separación gradual de las dos grandes iglesias celtas de Occidente. El efecto producido por los trabajos de Cadroe se demuestra claramente por el dolor que causó a todos, cuando anunció su intención de salir de Escocia en obediencia a una visión celestial. Una curiosa penitencia realizada en un río invernal (¿el Earn?) fortaleció su resolución, comenzando su viaje sin atender a los esfuerzos del rey Constantine para retenerlo. Al entrar en la iglesia de St. Bridget, se despidió de la gente reunida y luego una vez más emprendió su camino bajo la guía del rey, con donativos de oro, vestimentas y corceles. El lugar de este suceso parece haber sido Abernethy y el rey debe ser Constantine, hijo de Ædb, quien reinó desde el año 900 aproximadamente hasta el 943. De Abernethy fue a su pariente Dovenald o Donald, 'rex Cumbrorum', que debe ser Donald, rey de Strathclyde, y hermano de Constantine, que es llamado 'rex Britannorum' en Pictish Chronicle. Donald dirigió a Cadroe a Leeds (Loidam civitatem), de donde se dirigió al rey Eric, su pariente por matrimonio, en York. Este soberano solo puede haber sido Eric, hijo de Harald Harfaegr, a quien Æthelstan había nombrado rey de Northumberland hacia el 938. De allí Cadroe pasó a Lugdina (Londres), ciudad que le atribuye que él la salvó de la destrucción por fuego, y de allí partió para visitar al rey 'Egmund' en Winchester (Edmund, 940-6). Con este rey tuvo varias conversaciones, tras de lo cual fue llevado al puerto 'qui dicitur hymen' o 'limen' (¿Limne, el Portus Lemanis romano? por el arzobispo Ottho (Odo, arzobispo de Canterbury, 942-959). Después de enviar a su sobrino y otros de sus compañeros, Cadroe desembarcó en Boulogne, de donde viajó a Peronne a orar en el santuario de St. Fursey. Aquí su fama llegó a oídos del conde Eilbert y su esposa Hersindis, quienes, al enterarse de que los trece extranjeros deseaban un lugar en el que pudieran dedicarse a la agricultura y la oración, les ofrecieron un claro en 'Sylva Theorascensis', donde parece que ya había una iglesia dedicada a San Miguel. Una vez establecidos allí, los hermanos eligieron a Cadroe para que fuera su cabeza, cargo que sin embargo él rechazó en favor de Macallanus. Pronto la pequeña comunidad tuvo el deseo de conformarse más a las instituciones monásticas del continente y, en consecuencia, Macallanus fue para ser instruido por el abad Agenoald en Gorzia († c. 968) y Cadroe por Erchembald en Fleury (abad 942-51). Aquí Cadroe se convirtió en monje el día de la conversión de San Pablo (25 de enero). Mientras tanto, sus patronos habían estado construyendo un segundo monasterio en Walcidorus (Wassor en el Mosa, cerca de Dinant) y pidieron a los dos viajeros que volvieran; Macallanus se vio incapaz de dirigir ambos establecimientos, siendo Cadroe persuadido por compulsión real a asumir el cargo de Wassor. En 946 Otón confirmó la nueva fundación como 'monasterium peregrinorum' para ser gobernado por uno de los 'escoceses' extranjeros, siempre y cuando un solo miembro de la comunidad original sobreviviera. Algo más tarde, pero, según Ste. Marthe antes de 948, Adalbero, obispo de Metz, indujo a Cadroe a aceptar la arruinada abadía de St. Clement o St. Felix, cerca de Metz, que su nuevo abad restauró y repobló desde Wassor. La segunda abadía de Cadroe parece en adelante haber sido gobernada con la ayuda de un prior, haciéndole visitas de vez en cuando. Se dice que en 948 Cadroe fue hecho abad de St. Symphorian en Metz. Entre la lista de amigos de Cadroe estuvieron muchos de los hombres más distinguidos de la época, como Adalbero y su hermano Frederic, duque de Lorena desde 959; Juan, abad de Gorzia (cuya vida Cadroe había salvado de los efectos de la abstinencia indebida), embajador de Otón ante los sarracenos en Córdoba; Teodorico, primo de Otón I y obispo de Metz (964-84), que 'veneraba a Cadroe como padre, sabiendo que tiene el espíritu de consejo'; Agenoald, el famoso abad de Gorzia; Anstey, abad de St. Arnulf, en Gante (946-60); y Helvidis, abadesa de St. Peter, cerca de Metz, 'cuyo gusto', para usar la propia frase de Cadroe, 'nunca lo tuvo entre las personas de su sexo.'

Poco antes de la muerte de Cadroe, Adelaida, viuda de Otón I, llegó a Neheristein en su camino a Italia y envió a Metz para invitar a Cadroe que la visitara. Cadroe, quien ya presentía que su muerte estaba cerca, obedeció esta petición de mala gana y se quedó con la emperatriz unos seis días. De regreso una fiebre lo atacó y murió antes de llegar a Metz, donde fue enterrado en su propia iglesia de St. Felix. En este momento, como su biógrafo contemporáneo afirma, ya había sobrepasado el septuagésimo año de su edad y el trigésimo de su peregrinación. Ste. Marthe dice más precisamente que murió en 978, después de una regla de treinta y dos años, a la edad de setenta y ocho o setenta y nueve, pero sin citar autoridad para su declaración. Wassor Chronicle, una compilación del siglo XII o XIII, sitúa su muerte en el año 998. Una cuidadosa comparación de todos los datos a nuestra disposición hacen muy evidente que 940-2 fueron los años de su peregrinación de Abernethy a Winchester. Se sabe que Cadroe partió en el reinado de Constantine, es decir, probablemente antes de 943, mientras que la mención de Donald, rey de Cumberland, ayuda a situar su visita en ese país antes de 945. Eric Bloody Axe parece haberse establecido en Yorkshire en algún momento entre los años 937 y 941, pues el segundo reinado de Eric en Northumberland no fue hasta unos años después. De nuevo, al llegar a Winchester, Egmund (Edmund, desde octubre 940-6) estaba reinando, mientras que Otto (Odo) ya era arzobispo de Canterbury, cargo al que fue designado en 942. Por lo tanto es evidente que Cadroe apenas pudo llegar a Peronne mucho antes del año 943. Esta fecha permite tres años para su estancia en St. Michael y Fleury, antes de su nombramiento para Wassor en 946. Calculando treinta años a partir de entonces se llega al año 976, que puede considerarse como fecha aproximada de su muerte. En todo caso, es cierto por autoridad contemporánea que estuvo junto al lecho de muerte de Juan, abad de Gorzia, quien murió en el año 973. Por otro lado, es evidente que no sobrevivió a Teodorico de Metz, quien murió en 983 o 984. Estas consideraciones disipan inmediatamente la teoría bolandista que identifica la citada visita de Adelaida a Italia, con un viaje mencionado por Dithmar y asignado por él al año 988.