Alexander Cairncross, arzobispo de Glasgow, murió en 1701.
Alexander Cairncross, por Robert White National Galleries of Scotland
Descendía de la antigua familia de Cairncross de Cowmull. Durante algún tiempo desempeñó el oficio de tintorero en Canongate de Edimburgo. Posteriormente se convirtió en párroco de Dumfries, donde permaneció hasta 1684, cuando por recomendación del duque de Queensberry fue elevado a la sede de Brechin, de la que fue ascendido en unos meses a la de Glasgow. Habiendo incurrido en el desagrado del lord canciller, el conde de Perth, fue retirado en enero de 1687 de la sede, pero después de la revolución obtuvo la complacencia de los nuevos poderes, siendo en 1693 nombrado obispo de Raphoe en Irlanda, donde continuó hasta su muerte. Por su testamento dejó 20 libras a los pobres de la parroquia de Raphoe y la décima parte de su propiedad personal al clero episcopal del reino de Escocia. Fue enterrado en la catedral de Raphoe.