Historia

CAIRNS, JOHN (1818-1892)

John Cairns, Iglesia prebisteriana unida de Escocia, nació en Ayton Hill, a 11 kilómetros al noroeste de Berwick-on-Tweed, el 23 de agosto de 1818 y murió en Edimburgo el 12 de marzo de 1892.

John Cairns, por James R. Edgar
John Cairns, por James R. Edgar
Tras causar asombro en su primera escuela, se convirtió en el asombro de la universidad de Edimburgo, donde estudió artes (1834-40) y de Secession Hall, donde estudió teología (1840-43). En 1843-44 estudió y viajó por el continente, recibiendo impresiones y haciendo amistades, especialmente en Alemania, que influenciaron en su vida. Desde 1845 a 1876 fue ministro de la Iglesia Presbiteriana unida Golden Square, Berwick-on-Tweed. Su constitución era vigorosa y aparentemente tenía grandes poderes de resistencia, pero soportó demasiado, respondió a muchas invitaciones de toda clase y aceptó todo tipo de responsabilidades, por lo que en 1855 enfermó, siendo tras ello frecuentemente dejado a un lado. Desde el principio fue uno de los dirigentes de su denominación, llegando a ser uno de los escoceses más importantes. Desde 1867 a 1876 fue profesor de apologética en la cátedra teológica de su denominación en Edimburgo; en 1872 fue moderador de su asamblea general. En 1876 abandonó su cargo pastoral y se trasladó a Edimburgo recibiendo el profesorado adjunto (con el rector) de teología sistemática y apologética, cuya duración se había ampliado de siete semanas a cinco meses. En 1879 alcanzó la rectoría. En 1880 visitó América y fue una prominente personalidad en el segundo concilio de la Alianza de iglesias reformadas celebrado en Filadelfia. Murió del corazón tras una breve enfermedad. Nunca llegó a casarse.

Su mejor obra la realizó desde la plataforma y el púlpito. El gran respeto que se sentía hacia él en ese aspecto y como consejero frenó la crítica hacia él como educador, pues como tal fue menos fructífero. Poseía un considerable saber y destacados dones, especialmente en el lenguaje, adquiriendo fácilmente lenguas extranjeras, como la asiria y árabe a mediados de su vida. Al proceder de la gente común, sabía cómo dirigirse a ella, siendo reverenciado por la misma. Su naturaleza estaba libre de afectación y altivez, siendo incansable en el servicio a otros. Causó una profunda impresión en su propia generación por su amplitud de miras, valentía moral y ferviente elocuencia.

Los asuntos sobre los que habló con poder convincente, que surgían de la convicción más profunda, fueron la libertad de la Iglesia del Estado, las misiones en el interior y el exterior, la temperancia y (tras 1874) la defensa de la abstinencia total, la modificación de la Confesión de Fe por una resolución declaratoria (adoptada en 1879), la unión de la Iglesia presbiteriana unida, la Iglesia libre y la Iglesia de Escocia (realizadas las dos primeras en 1900) y la separación de la Iglesia de Escocia del Estado.

Su obra literaria fue pequeña en cantidad. Además de tratados publicó una biografía del reverendo John Brown, de la Iglesia presbiteriana unida, padre del autor de Rab and his Friends (Edimburgo, 1860); Unbelief in the Eighteenth Century, conferencias Cunningham de 1881, editándose tras su muerte un volumen de sus sermones, Christ the Morning Star, and Other Sermons (Londres, 1892).