Calixto II (Guy, o Wido, hijo del conde Guillermo de Borgoña) fue papa entre 1119 y 1124.
Escudo de Calixto IIIngresó en la orden benedictina y en 1088 fue nombrado arzobispo de Vienne, siendo luego elegido legado papal en Francia por Pascual II. En la controversia sobre las investiduras fue uno de los dirigentes de la oposición francesa al compromiso de 1111 con Enrique V. Un sínodo convocado por él en Vienne en ese año condenó las investiduras laicas sin reservas y excomulgó a Enrique, amenazando el papa con renuncia de lealtad si no confirmaba sus decretos. Cuando fue elegido papa por los cardenales reunidos en Cluny el 2 de febrero de 1119, Enrique tenía razones para temer la ascensión de un segundo Hildebrando. Hizo concesiones conciliadoras al nuevo pontífice, ofreciéndole someterse a la controversia en un concilio convocado por Calixto y aprobó un acuerdo con los representantes del papa por el que, en pago por la revocación de su excomunión, sometía sus pretensiones al derecho de investidura. Pero el acuerdo demostró ser imposible de ejecución y pronto, en un concilio celebrado en Reims el 29 de octubre de 1119, Calixto renovó su negativa al derecho y su excomunión a Enrique y al antipapaGregorio VIII. Aunque la sentencia permaneció inefectiva en Alemania, Calixto fortaleció su autoridad en Francia durante su estancia allí, encontrando un firme aliado en Luis el Gordo. Fue a Italia en la primavera de 1120 y entró triunfalmente en Roma, huyendo Gregorio VIII a Sutri, cuyos ciudadanos le entregaron a su rival en abril. Esto fortaleció la posición de Calixto ante el emperador, pero la decisión final del conflicto se decidió por la intervención de los príncipes alemanes, reunidos en Würzburgo en 1121. Ellos aconsejaron a Enrique que reconociera a Calixto y a los obispos elegidos canónicamente, arreglando de paso una paz con la Iglesia y proponiendo la convocatoria de un concilio ecuménico en el que prometían defender el honor del imperio. Calixto designó a Lamberto de Ostia y a otros dos cardenales para dirigir las negociaciones que comenzaron en Worms en septiembre de 1122. El arzobispo Adalberto de Maguncia tuvo un papel destacado, pues gracias a él se llegó al concordato de Worms, que fue confirmado solemnemente por Calixto en el I concilio de Letrán, inaugurado el 18 de marzo de 1123, al que asistieron más de 900 prelados, donde se renovaron los cánones contra la simonía y el matrimonioclerical, proclamándose una Tregua de Dios y una nueva cruzada. Mientras se hacían los planes para llevar todo esto a efecto, Calixto murió el 13 o el 14 de diciembre de 1124, siendo sepultado en la basílica de Letrán.