Historia

CALIXTO III (1378-1458)

Calixto III (Alonso de Borja o Borgia) fue papa entre 1455 y 1458. Nació en Játiva, Valencia, el 31 de diciembre de 1378 y murió en Roma el 6 de agosto de 1458.

Calixto III, medallón conmemorativo
por Andrea Guacialoti
Hizo sus estudios en Valencia y en la universidad de Lérida, donde recibió el título de doctor en ambos derechos y en cuyo centro docente fue catedrático del Estudio. Sostuvo la causa del antipapa Benedicto XIII, que en recompensa le nombró canónigo de Lérida. En 1412 era ya canónigo y oficial, o sea vicario general, sede vacante, en Lérida. En 1421 fue designado por el rey Alfonso V de Aragón, que le hizo su consejero, canciller de aquella universidad, cargo del que dimitió en 1423, al haber sido nombrado obispo de Vich. Una tradición popular dice que predicando en una ocasión Vicente Ferrer en la catedral de Lérida, predijo que el joven estudiante Alfonso de Borja, que atropelló al auditorio para oír cómodamente al orador, llegaría a ser papa. Al separarse Alfonso V de la obediencia a Pedro de Luna e intentar someter a su reino al papa Martín V, Alfonso de Borja fue el mediador ante Clemente VIII para que renunciara a la sucesión de Benedicto XIII, reconociendo a Martín V. Éste le nombró obispo de Valencia en 1429 y Eugenio IV lo elevó al cardenalato en 1444. El 8 de abril de 1455, teniendo setenta y siete años de edad, fue elegido papa. Era un hombre de vida simple e irreprensible, pero demasiado débil para tratar con los desórdenes de su tiempo, algunos de los cuales surgían de su parcialidad hacia sus parientes. Tras su ascensión hizo voto de emprender una guerra contra los turcos para expiar la forma en la que Europa se había portado en la caída de Constantinopla. Envió legados por todo el continente para predicar una cruzada y reclutar tropas y dinero. El dinero llegó, especialmente por medio de las órdenes mendicantes, pero el viejo ideal cruzado ya había muerto, sin posibilidad de ser reavivado.

Escudo de Calixto III
Escudo de Calixto III
Los diezmos que fueron exigidos del clero de Francia y Alemania levantaron un descontento generalizado. Los doctores de la universidad de París y el clero de Rouen apelaron a un concilio ecuménico en 1456 contra el impuesto, haciéndose una petición similar en Alemania, no solo por esa cuestión sino también por no observarse el concordato de Viena de 1448 sobre el sistema de beneficios clericales. Mientras intentaba acallar este espíritu rebelde, Calixto pudo preparar una pequeña flota que zarpó el 31 de mayo de 1456 para ayudar a los Caballeros de San Juan en su peligrosa situación en Rodas. La flota, bajo el mando del cardenal legado Scarampi, ocupó algunas pequeñas islas del archipiélago griego, sin aventurarse a una empresa mayor. Los griegos no tuvieron el coraje de levantarse en armas y los príncipes cristianos y ciudades italianas pusieron un débil interés en la empresa. Afortunadamente, la victoria del heroico Hunyadi en Belgrado el 14 y 21 de julio de 1456 disipó los peligros más acuciantes. El papa estaba impedido a consecuencia de su hostilidad hacia Alfonso de Nápoles, tras cuya muerte, 27 de junio de 1458, rechazó reconocer las pretensiones del hijo natural de Alfonso, Fernando, afirmando que el reino revertía al papado como feudo. Esta actitud era el resultado de querer beneficiar a sus sobrinos, a uno de los cuales, Rodrigo (futuro Alejandro VI), había hecho cardenal y vice-canciller de la Iglesia romana a pesar de su incapacidad canónica por la edad; a otro, Pedro, le hizo duque de Espoleto, destinando la corona de Nápoles para él. Calixto murió antes de que sus inescrupulosos planes pudieran romper la paz de Italia. Sus sobrinos y sus seguidores españoles dejaron Roma, donde, en alianza con la familia Colonna habían sido culpables de numerosos crímenes y violencia.