Lorenzo Campeggio (Campegi, Campeggi, Campegius), cardenal y estadista italiano, nació en Milán el 7 de noviembre de 1474 y murió en Roma el 25 de julio de 1539.
Lorenzo Campeggio
Su padre, Giovanni Campeggio, fue un destacado profesor de derecho en Pavía, Padua y Bolonia y el hijo, al adoptar la carrera de su padre, se convirtió en profesor de derecho imperial y papal y de las decretales en Bolonia tras 1499. Participó en la vida política de la universidad, ganándose la atención de la curia por su ardiente defensa de la causa papal contra la familia imperial de Bentivogli. La pérdida de su esposa apresuró su entrada en el estado sacerdotal, para el cual había tenido una fuerte inclinación. Julio II lo hizo representante por Bolonia en el tribunal de la Rota en Roma en la primera parte de 1511. En agosto fue como nuncio a la corte del emperador Maximiliano para lograr que dejara de apoyar al concilio de Pisa y se pusiera del lado del plan del papa para un concilio en Letrán. Al conseguir su objetivo en 1512 fue nombrado obispo de Feltre y enviado como nuncio a la corte de Maximiliano Sforza en Milán, pero fue vuelto a llamar para confiarle una segunda misión en la corte imperial con el objetivo, esta vez, de promover el plan papal para el restablecimiento de la paz general en Europa. En este puesto permaneció hasta 1517, cuando a causa de sus 'preeminentes servicios a la sede apostólica' y por una suma de 24.000 ducados fue hecho cardenal junto a otros treinta. Una vez más Campeggio fue enviado en una misión de paz, esta vez a Inglaterra, por León X, donde compartió la dignidad de legado papal con el cardenal Wolsey y participó en la formación de la Liga General de Paz, firmada en octubre de 1518. Ese mismo año regresó a Roma, llevando con él muchos donativos de Enrique VIII y la promesa de sucesión al obispado de Salisbury. Fue hecho obispo de Bolonia en 1523, pero dimitió dos años después al tomar posesión de la prometida sede inglesa, que retuvo hasta 1535. Disfrutó al mismo tiempo de las ventajas de un obispado español y de otras iglesias, aunque es difícil determinarlas con precisión. Parece que fue el único entre los cardenales que se ganó la confianza de Adriano VI y a él (no a Egidio de Viterbo) se le debe atribuir la autoridad del memorial de reforma dirigido al papa. Tras el fracaso de la causa papal en la primera dieta de Nuremberg, Campeggio fue enviado a Alemania para trabajar en la implantación del edicto de Worms. En la segunda dieta de Nuremberg se enfrentó a las demandas de los príncipes alemanes con insultante arrogancia, pero todos sus esfuerzos no pudieron impedir que la asamblea exigiera un encuentro de los representantes de la nación alemana para considerar los medios de resolver la cuestión religiosa. Fue Campeggio el responsable primordial de la liga formada en Regensburgo en el verano de 1524 por los enemigos de la Reforma, la primera de las confederaciones partidistas que habían de resultar en el desmembramiento de la nación. También en Regensburgo formuló Campeggio un plan de reforma para el clero con la ayuda de Nausea y Cochlæus, plan que, sin embargo, nunca fue llevado a cabo. En 1527 quedó asediado con Clemente VII en el castillo de Santángelo. Una misión infructífera en Inglaterra en 1528-29 en el asunto del divorcio de Enrique VIII de Catalina de Aragón, en la que al abandonar el reino fue tratado con descortesía por los oficiales de aduanas, fue seguida por un nombramiento ante la corte imperial, donde se sabe que aconsejó a Carlos V, en caso de que la política de conciliación hacia los protestantes fuera ineficaz, 'erradicar el venenoso crecimiento con fuego y espada.' Al mismo tiempo no desdeñó probar con medios más suaves de soborno, notablemente en el caso de Melanchthon. En 1532 Campeggio regresó a Roma. Su última fase de actividad estuvo en relación con los planes del plan de Pablo III para un concilio general. En 1534 fue privado del obispado de Salisbury por un acta del parlamento inglés, por ser extranjero y no residente, aunque el rey nunca había esperado que Campeggio se quedara residiendo cuando le otorgó el obispado. Un memorial sobre el Centum gravamina Germanorum, escrito en 1536, muestra que para ese tiempo Campeggio había llegado a una idea diferente de las afirmaciones y derechos de la nación alemana.