Historia
CANT, ANDREW (c. 1590-1663)
En noviembre de 1638 Cant participó en la famosa asamblea de Glasgow, por la cual la prelacía fue abolida y a solicitud de Lord Lothian fue trasladado de Pitsligo a Newbattle en Midlothian. En 1640, con otro de los ministros más eminentes, fue nombrado capellán del ejército covenanter, al que acompañó durante la campaña. En el mismo año fue trasladado a Aberdeen. Aunque fue uno de los más inflexibles fanáticos de los pactos, era un devoto monárquico y en una ocasión, en el tiempo de Cromwell, cuando muchos oficiales ingleses estaban en su iglesia, hizo tan fuertes declaraciones sobre el servicio al rey y la conducta de los que estaban contra él, que los oficiales se levantaron y algunos de ellos desenvainaron sus espadas y avanzaron hacia el púlpito. El intrépido ministro abrió su pecho, y les dijo: 'Aquí está el hombre que pronunció estos sentimientos', invitándolos a golpearlo si se atrevían. 'Había sido una vez capitán', dice Wodrow, quien relata la anécdota, 'y fue uno de los más hombres más audaces y decididos de su época.' Su intrépido coraje, con su conmovedora elocuencia popular, le dio gran fama; pero la sugerencia en Spectator de que del término 'to cant' (insinceridad) derivó su apellido, no tiene fundamento. Se puede explicar fácilmente del latín canto. Con su esposa, Margaret Irvine, tuvo dos hijos y dos hijas. Su hija Sarah se casó con Alexander Jaffray de Aberdeen. Su hijo Andrew fue rector de la universidad de Edimburgo de 1675 a 1685. Otro Andrew Cant, que fue privado de su cargo en la revolución en 1690, fue consagrado obispo de la Iglesia episcopal de Escocia en 1722.