Historia

CARLOMÁN († c. 876)

Carlomán, cuarto hijo de Carlos el Calvo, murió en el monasterio benedictino de San Albano en Maguncia, hacia 876. Destinado desde su niñez al estado religioso, su padre le dio la abadía de Réomé, de la que salió para ponerse al frente de una fuerza destinada a guerrear contra los normandos. Regino, abad de Prüm, dice que le hicieron clérigo y le ordenaron de diácono contra su voluntad y sólo por obedecer a su padre. Más tarde, convirtió la fuerza que mandaba en una partida de bandoleros, al frente de la cual se hizo célebre, sobre todo por las luchas que mantuvo contra su padre, en Bélgica, en Lorena y Borgoña. Como sacerdote, reclamó y obtuvo la protección del papa Adriano II en 871; esto dio ocasión a violentas discusiones entre el papa, el arzobispo Hincmaro y el rey. Preso en Senlis, por dos veces se escapó de la cárcel, saqueando la región de Toul, hasta que cayó de nuevo prisionero (875) y compareció ante un concilio, reunido en Senlis, que le condenó a la degradación eclesiástica y a perder los ojos, suplicio cruel que sufrió en el acto y ya ciego y desvalido buscó asilo en los Estados de su tío el rey de Alemania, Luis el Germánico.