Historia

CARLOS EL CALVO (823-877)

Carlos el Calvo, rey de Francia y emperador del Sacro Imperio, nació en Francfort del Mein el 13 de junio de 823 y murió en Brides-les-Bain el 6 de octubre de 877.

Carlos el Calvo representado en el Codex Aureus. Bayersche Staatsbibliothek, Clm 14000
Carlos el Calvo representado en el Codex Aureus. Bayersche Staatsbibliothek, Clm 14000
Era el cuarto hijo de Ludovico Pío y de su segunda esposa, Judit de Baviera. Antes de su nacimiento Ludovico había repartido el imperio entre sus tres hijos: Lotario, Pipino y Luis el Germánico, de modo que después hizo un nuevo reparto, en el que a Carlos le tocó Alsacia, Alemania, Retia y parte de Borgoña. Con la muerte de su hermano Pipino, vino a poseer la porción más importante del imperio, aunque nominalmente nada más, pues hasta la muerte de Ludovico no debía llevarse a cabo el reparto. Muerto el emperador (29 de junio de 840), los tres hermanos no pudieron llegar a acuerdo y Lotario, el mayor, consiguió proclamarse emperador y fue contra Carlos desposeyéndolo de algunos de sus Estados y no dejándole más que Aquitania, Septimania, Provenza y algunos territorios, y aun Aquitania nada más que a medias, puesto que Pipino II se había apoderado de ella. Ante el peligro, Carlos se alió con Luis el Germánico contra Lotario, que fue derrotado en Fontenay (25 de junio de 841), aunque no acabó la lucha entonces entre los tres hermanos, por cuanto al año siguiente se reunieron Carlos y Luis en Estrasburgo acordando estrechar su alianza contra Lotario y pronunciando entonces los juramentos, célebres por ser los dos documentos más antiguos que se conservan en alemán y francés; Lotario, que estaba en Aquisgrán, no se atrevió a esperar la acometida de sus hermanos y huyó al otro lado de los Alpes.

Carlos y Luis, mientras tanto, continuaban sus negociaciones para llegar a un acuerdo en la cuestión del reparto del imperio, acuerdo que por fin surgió en una entrevista que celebraron los dos hermanos en Verdún (agosto de 842) correspondiéndole a Carlos toda Francia occidental, si bien es verdad que Bretaña rechazaba su soberanía y Aquitania continuaba en poder de Pipino II. Además, los normandos habían invadido el país y aunque Carlos reunió un numeroso ejército contra ellos, no pudo vencerlos, ya que tenía que distraer también parte de sus fuerzas para combatir a los bretones y a Pipino II, al cual obligó a abandonar parte de Aquitania. Unido esto al desvío que le mostraban los nobles, a los que tuvo que hacer grandes concesiones para atraérselos, veía su situación más comprometida y el poder real se hallaba cada vez más debilitado, adquiriendo mayor fuerza el feudalismo.

Mapa del Imperio Carolingio
Mapa del Imperio Carolingio

Los normandos continuaban asolando Francia y Carlos, falto de recursos, apelaba a los bienes de la Iglesia, pero no obstante no podía detener sus progresos; en 846 invadieron Limousin y al año siguiente incendiaron Burdeos y poco a poco se fueron apoderando de todos los puntos estratégicos. Aunque los aquitanos, cansados de Pipino, le habían llamado, la desmembración de sus Estados era inevitable y sus enemigos aumentaban prodigiosamente. La marca de España y Toulouse estaban en plena rebelión, así como los bretones, a los que tuvo que ceder Nantes y Rennes y su hermano y antiguo aliado Luis el Germánico amenazaba la frontera occidental del reino. Acudió entonces a Lotario, pero muerto éste en 855, tuvo que continuar la lucha él solo. Las concesiones que Carlos hizo a los nobles no fueron suficientes para mejorar las del rey con ellos y en 858 se sublevaron llamando a Luis el Germánico, que invadió el reino de su hermano, a quien obligó a refugiarse en Borgoña, pero al año siguiente recobró sus Estados, que no habían podido arrojar aún a los normandos.

Mapa de las invasiones normandas, húngaras y musulmanas de los siglos VIII al X
Mapa de las invasiones normandas, húngaras y musulmanas de los siglos VIII al X

Durante su expedición a Provenza, con fracaso, Roberto el Fuerte organizó la resistencia contra los piratas y al regresar Carlos, los normandos experimentaron algunos serios descalabros, pero la muerte de Roberto y la rebelión de sus hijos dieron nuevos bríos a aquéllos, viéndose obligado nuevamente el rey a pagarles tributo. Sin embargo, a pesar de tantos fracasos, continuaba Carlos acariciando el proyecto de reunir bajo su cetro el imperio de Carlomagno, su abuelo, y a la muerte de su sobrino Lotario II, rey de Lorena, se apresuró a dirigirse a Metz para apoderarse de aquel territorio, en perjuicio de Luis II que se hallaba en Italia combatiendo a los musulmanes. La actitud de Luis el Germánico le impidió llevar a cabo su ambicioso proyecto, viéndose obligado a partir Lorena con él y aun tuvo que invadir con un ejército la parte que le correspondía por oponerse a que tomase posesión el conde Gerardo de Rosellón.

Juan VIII corona a Carlos <EM>el Calvo</EM>, Speculum Historiae, Museo Condé, Chantilly
Juan VIII corona a Carlos el Calvo, Speculum Historiae,
Museo Condé, Chantilly
En 875 murió su sobrino Luis II, hermano de Lotario, y Carlos, que ya se había hecho presentar por el papa la corona imperial, marchó a Roma, siendo coronado solemnemente en la basílica de San Pedro. No parecían entonces tan descabellados sus sueños de grandeza y la muerte de su hermano Luis el Germánico, cuyos Estados eran los únicos que le faltaban para reunir todo el imperio de Carlomagno, aumentó su ambición, intentando disputar a los hijos de aquél los dominios que les correspondiesen, pero derrotado en Andernach por Luis el Joven, al mismo tiempo que los normandos se apoderaban de Rouen, hubo de renunciar a sus proyectos. En 877 el papa le llamó para que le auxiliase contra los musulmanes, saliendo Carlos de sus Estados después de haber reunido en Quiercy una asamblea. El rey y el papa se encontraron en Verceil, enterándose allí de que Carlomán, pretendiente a la corona de Italia, había pasado ya los Alpes con un numeroso ejército. No atreviéndose a combatirle, se dispuso a regresar a Francia, sorprendiéndole la muerte en Briro, pueblecito situado al pie del monte Cenis. Se casó en 848 con Ermentruda, hija del conde de Orleáns, y en segundas nupcias con Riquilda, hermana del duque de Borgoña (870). La primera le dio cuatro hijos y tres hijas y la segunda cuatro hijos y una hija, sucediéndole Luis el Tartamudo, su primogénito.