Catalina de Génova nació en Génova en 1447 y murió en esa ciudad el 14 de septiembre de 1510.
Catalina de GénovaEra hija de Roberto Fieschi, quien fue virrey de Nápoles bajo René de Anjou. A pesar de su deseo de una vida religiosa se vio obligada a casarse con un noble de su ciudad natal llamado Giuliano Adorno, de ahí que sea llamada a veces Catalina Flisca Adurna. Tras una vida de extravagancia su marido murió en 1474, pero poco antes había sido convertido por la piedad de su esposa y se había hecho franciscano de la orden terciaria. Durante el resto de su vida su viuda, miembro de la orden de las Anunciadas de Santa Marcelina, se distinguió por su cuidado de los pobres en el hospital Pammatone de Génova (sobre todo durante las plagas de 1497 y 1501) y por su extremo ascetismo. Durante veintitrés años en las épocas de Cuaresma y Advientoayunó totalmente, bebiendo un vaso de agua con sal y vinagre 'para enfriar la llama rugiente interior'. Fue canonizada por Clemente XII en 1737 y el siguiente papa, Benedicto XIV, puso su nombre en el Martirologio romano, señalando su fiesta el 22 de marzo. Catalina fue una de las numerosas místicas y autoras proféticas de la última parte de la Edad Media, escribiendo Demonstratio purgatorii o Tractatus de purgatorio (Génova, 1551), Dialogus animam inter et corpus, amorem proprium, spiritum, humanitatem ac Deum y un tratado sobre la vida cristiana. Sus visiones fueron atacadas por Adrien Baillet en su Vies des saints (París, 1701) desde el punto de vista galicano, pero otras autoridades católicas, como Francisco de Sales y el jesuita Christian Pesch, las estiman grandemente.