Tomás Cayetano, cardenal italiano, nació en Gaeta el 20 de febrero de 1469 y murió en Roma el 9 de agosto de 1534.
Lutero comparece ante CayetanoSu verdadero nombre era Jacopo Vio, pero tomó el nombre monástico Tomás, procediendo su apellido, Cayetano, de su lugar de nacimiento. A la edad de quince años ingresó en la orden dominica, dedicándose al estudio de la filosofía tomista, llegando a ser antes de cumplir los treinta años uno de sus más notorios maestros. En 1507 fue nombrado procurador general y un año más tarde general de la orden. Fiel a las tradiciones dominicas se presentó en 1511 como apoyo del papa contra las pretensiones del concilio de Pisa, componiendo en defensa de su posición el Tractatus de Comparatione auctoritatis Papeæ et conciliorum ad invicem. En el V concilio de Letrán (1512-1517), que Julio II convocó en oposición al de Pisa, Cayetano jugó un papel decisivo, siendo él quien durante la segunda sesión del concilio presentó el decreto que reconocía la infalibilidad del papa y la superioridad de su autoridad sobre la del concilio. Por sus servicios León X le hizo cardenal-presbítero en 1517 de San Sixto en Roma, otorgándole al año siguiente el obispado de Palermo. Dimitió de este cargo en 1519 para tomar el obispado de Gaeta que le había sido otorgado por el emperador Carlos V, en agradecimiento por los trabajos de Cayetano en favor de la elección del emperador. En 1518 fue enviado como legado a la dieta de Augsburgo, siéndole confiado el examen y ponderación de las enseñanzas de Lutero. Tratados suyos de 1517, escritos sin el conocimiento de las tesis de Lutero, muestran que éste estaba justificado en su afirmación de que sobre la doctrina de las dispensas la Iglesia no había llegado a una posición firmemente establecida; la doctrina de la confesión la contempla Cayetano como un asunto sujeto a discusión abierta. Pero más que un investigador y pensador él fue un político y prelado, siendo su aparición en Augsburgo en todo el esplendor de pompa eclesiástica una presentación típica de un curialista romano, odioso a los alemanes y al cristianismo alemán. Cayetano participó en la elección de Adriano VI, reteniendo su influencia bajo Clemente VII y sufriendo un corto encarcelamiento tras los tumultuosos sucesos de Roma por el condestable de Borbón y Frundsberg (1527), retirándose a su obispado durante unos años y volviendo a Roma en 1530, asumiendo su antigua posición de influencia sobre Clemente, para quien escribió, el 23 de marzo de 1534, la decisión que rechazaba la solicitud de divorcio que le planteara al papa Enrique VIII de Catalina de Aragón.
Permaneció siendo un firme opositor de la Reforma, componiendo varias obras dirigidas contra Lutero y tomando mucho interés en diseñar la política de los legados papales en Alemania. Entendido como era en la escolástica, reconoció que para luchar contra los reformadores con cierta opción de éxito había que tener un mayor conocimiento de la Escritura de la que él tenía. Por eso se dedicó al estudio de la misma con celo característico, escribiendo comentarios sobre la mayor parte del Antiguo y del Nuevo Testamento, permitiéndose en su exposición una considerable laxitud al apartarse de la interpretación literal y tradicional del texto. En el campo de la filosofía tomista mostró una notoria independencia de juicio, al expresar conceptos liberales sobre el matrimonio y el divorcio, negando la existencia de un infierno material y defendiendo la celebración de oraciones públicas en lengua vernácula. Algunas de sus tesis fueron halladas heréticas por la Sorbona, siendo expurgados algunos pasajes cuestionables de su celebrado comentario sobre la Summa de Tomás de Aquino. En Lyón apareció una edición de su obra con su biografía en cinco volúmenes en 1639.