Historia

CELESTINO V (c. 1215-1296)

Celestino V (Pietro da Morrone) fue papa en el año 1294. Nació hacia 1215 en los Abruzos y murió en Fumone, cerca de Anagni, el 19 de mayo de 1296.

Celestino V
Celestino V
A los veinte años de edad ingresó en la orden benedictina, viviendo durante años en retiro, primero en Murrhone y luego en Majella, donde se le juntaron numerosos seguidores a su alrededor. Tras la muerte de Nicolás IV el 4 de abril de 1292, las disensiones entre los cardenales impidieron una elección, hasta que en marzo de 1294 Carlos II de Nápoles, que necesitaba un papa que le apoyara en sus planes sobre Sicilia, se hizo cargo del asunto. Ya que no había esperanza de ponerse de acuerdo sobre un cardenal, Latino malabranca, jefe del bando angevino en el sagrado colegio, señaló al eremita de los Abruzos, cuya santidad era universalmente reconocida, siendo Pietro elegido el 5 de julio. Su incapacidad para los altos asuntos de Estado era de sobra conocida, por lo que varios dirigentes esperaban gobernar por medio de él. Pero la destacada elección solo puede explicarse plenamente por un estudio del movimiento de reforma místico representado por Joaquín de Fiore, que tanto se había esparcido entre un sector de la orden franciscana. Sus hombres prominentes favorecieron la elección de Pietro de manera entusiasta, acudiendo a su coronación y renovando sus antiguas relaciones mediante una embajada formal. El nuevo papa sancionó la observancia de la regla en su forma más estricta, tomándolos bajo su protección y permitiéndoles ser conocidos por el nombre que él había asumido como papa. Mientras tanto, Carlos estaba intentando preparar a su candidato para sus propios propósitos; le rodeó de consejeros sicilianos y le trajo a Aquila, donde le había coronado en presencia de solo tres cardenales. Sin embargo, la influencia del rey finalmente indujo a otros a aparecer uno a uno, siendo el último Benedetto Gaetani, sucesor de Celestino como Bonifacio VIII, repitiéndose la ceremonia de coronación otra vez. El interés primario de Celestino se dirigió a la promoción del monasticismo, siendo en todo lo demás un instrumento en las manos de Carlos, por quien creó doce cardenales angevinos, confirmó su tratado con Aragón y suplió grandes cantidades de dinero para la guerra siciliana. La estricta regulación de Gregorio X para el cónclave fue imulsada de nuevo, de forma que Carlos tuviera la siguiente elección asegurada en sus manos, trasladándose en octubre la curia a Nápoles. Tanto los cardenales como el papa estaban disconformes con el curso de los acontecimientos, comenzando este último a considerar su abdicación para poder dedicarse plenamente a sus prácticas ascéticas. Pero tal consideración no tenía precedentes y presentaba grandes dificultades constitucionales, que fueron resueltas, cuando la decisión de Celestino pareció ser inamovible, por la sabiduría legal de Gaetani, teniendo lugar la renuncia el 13 de diciembre.

Escudo de Celestino V
Escudo de Celestino V
Mientras que Dante habla desdeñosamente del papa 'que hizo la gran retractación', otros enaltecieron el acto grandemente, como Petrarca, contemplándolo como ejemplo de humildad, catalogando al eremita entre los apóstoles y muchos otros santos. Gaetani fue luego acusado de promover la abdicación por codicia, a fin de conseguir su propio beneficio. La acusación no está justificada, pero indudablemente tuvo en mente la tiara. Tras haberla obtenido quiso mantener a su antecesor con él en Roma, para que el asceta no fuera usado como un arma por la oposición, pero Pietro se negó y huyó, siendo capturado y hecho prisionero en el castillo de Fumone, donde murió al año siguiente. Fue canonizado por Clemente V.