Historia
CERINTO
Cerinto, maestro gnóstico en Asia Menor, vivió entre los siglos I y II. Según Ireneo, enseñó que el mundo no fue creado por el Dios primero sino por un poder subordinado. Jesús fue hijo de José y María, pero más sabio y recto que los demás hombres. Tras su bautismo el espíritu del poder sublime de Dios descendió sobre él en forma de paloma. Desde entonces predicó sobre el Padre desconocido y obró milagros. Finalmente el "Cristo" le abandonó, pero "Jesús" sufrió y se levantó de nuevo, mientras que el Cristo espiritual no sufrió. Ireneo afirma que Juan escribió su evangelio especialmente contra Cerinto y en prueba de la aversión que el apóstol sentía hacia este hereje, narra un relato de Policarpo, quien dice que Juan se encontró con Cerinto en los baños en Éfeso, saliendo inmediatamente de allí el apóstol diciendo: "Salgamos, no sea que se hunda el edificio, pues Cerinto, el enemigo de la verdad, está dentro." El relato posterior (comp. Epifanio, Hær., xxviii. y otros) del judaísmo de Cerinto es una invención. La afirmación del romano Cayo de que Cerinto es el autor de Apocalipsis no tiene fundamento.