Historia

CHAMIER, DANIEL (1565-1621)

Daniel Chamier, predicador reformado francés, nació en el castillo de Le Mont, cerca de Mocas, a 37 kilómetros al oeste de Grenoble, en 1565 y murió en Montauban el 17 de octubre de 1621.

Daniel Chamier
Daniel Chamier
Pertenecía a una antigua familia católica de Aviñón, pero su padre había abrazado la fe protestante y ganó muchos convertidos en el sur de Francia, especialmente en Montélimar, donde fue pastor. Daniel estudió en la universidad de Orange y en Ginebra bajo Beza y De la Faye (1583-89). Fue ordenado ministro en Montpellier y hacia 1595 sucedió a su padre en Montélimar. Su inteligencia y la firmeza de su carácter hicieron que el sínodo provincial le designara diputado en el sínodo nacional en Saumur y en el encuentro político en Loudun en 1596, siendo a partir de entonces un delegado frecuente en tales asambleas. Logró impedir la adición de ciertas limitaciones al Edicto de Nantes y llevó el Edicto al sínodo de Montpellier en 1598. En 1601 y 1602 tomó parte en dos célebres discusiones en Montpellier con los jesuitas Cotton y Gaultier. En 1603 presidió el sínodo nacional en Gap, donde se añadió un artículo a la confesión reformada de fe declarando al papa el Anticristo predicho en las Escrituras. En 1607 Enrique IV le otorgó permiso como representante de la Iglesia del Dauphiné para establecer una academia en Montpellier, siendo profesor, aunque regresando tras corto tiempo a Montélimar. En 1612 era pastor y profesor en Montauban. Cuando Luis XIII puso asedio a la ciudad en 1621, Chamier envió a sus estudiantes a las murallas, compartiendo él mismo todos los peligros y tribulaciones de los ciudadanos, siendo mortalmente herido durante la defensa. En teología sostuvo firmemente el dogma de Calvino de la predestinación, hasta el punto del supralapsarianismo; en otros aspectos difería de Calvino, por ejemplo sobre el descenso de Cristo al infierno y la doctrina de los ángeles. Sus obras fueron: Dispute de la vocation des ministres de l'Église réformée (La Rochelle, 1589); Epistolæ jesuiticæ (Ginebra, 1599); La Confusion des disputes papistes (1600); Disputatio scholastico-theologica de æcumenico pontifice (1601); La Honte de Babylone (Sedan, 1612); La Jésuitomanie (Montauban, 1618) y Journal du voyage de M. D. Chamier à Paris et à la cour de Henri IV en 1607 (edición de C. Read, París, 1858).