Historia

CHANNING, WILLIAM ELLERY (1780-1842)

William Ellery Channing, el más célebre e influyente teólogo unitario que América ha tenido, nació en Newport, Rhode Island, el 7 de abril de 1780 y murió en Bennington, Vermont, el 2 de octubre de 1842.

William Ellery Channing, por Henry Cheever Pratt
William Ellery Channing, por Henry Cheever Pratt
Vida.
Su padre fue un honrado juez y moderado calvinista; su madre una mujer refinada y piadosa. Bajo tales influencias manifestó pronto una profunda naturaleza religiosa y escogió la profesión clerical. Él trazó su conversión a la influencia del funeral de su padre y a un avivamiento religioso que recorrió Nueva Inglaterra. Tras la muerte de su padre quedó bajo la tutoría de su tío en New London, el reverendo Henry Channing, yendo luego a Harvard, donde se graduó en 1798. Durante dos años fue tutor privado en Richmond, Virginia, y mientras estuvo allí entró en agonía mental por las dudas religiosas por las que quedó físicamente debilitado, regresando a Newport en 1800 "delgado y pálido", con una constitución permanentemente dañada. En su hogar conoció al reverendo Samuel Hopkins, el famoso calvinista y discípulo de Jonathan Edwards, por cuyo carácter sintió profunda reverencia. En 1802 regresó a Harvard porque había sido elegido regente. El mismo año obtuvo su licencia para predicar, distinguiéndose por su fuego, su unción y su estilo elegante. El 1 de junio de 1803 fue ordenado e instalado como pastor de la iglesia congregacional en Federal Street, Boston, su único asentamiento pastoral. Aquí inauguró una nueva era en la predicación y avivó el púlpito con temas de filantropía cristiana y reforma social. En 1809 se construyó un nuevo edificio para acomodar a la creciente congregación. Al final de sus sermones Channing quedaba físicamente exhausto. En el primer periodo de su ministerio fue infatigable, tanto en su visitación pastoral como en el púlpito.

Sus ideas expresadas por él mismo.
No mucho después de ese tiempo se hizo evidente que muchas iglesias congregacionales de Nueva Inglaterra, especialmente en Boston e inmediaciones, se habían convertido, por diversas influencias, en antitrinitarias y anticalvinistas. En la separación que siguió, Channing se puso del lado de la denominada facción "liberal", siendo su dirigente reconocido. En un famoso sermón en la instalación del reverendo Jared Sparks como pastor de la Sociedad Unitaria Baltimore en 1819, presentó una clara declaración de los puntos por los que divergía de las iglesias ortodoxas del tiempo. Él es considerado comúnmente unitario, pero, en su propio lenguaje, deseaba considerarse a sí mismo "perteneciente no a una secta, sino a la comunidad de mentes libres, amantes de la verdad y seguidores de Cristo, tanto en la tierra como en el cielo. Deseo escapar de los muros estrechos de una iglesia particular." (Sermón en la instalación del reverendo M. J. Motte, 1828). Este espíritu le procuró la estima de hombres de todas las escuelas y tendencias. En una carta del 8 de mayo de 1841 declaró: "Tengo poco o ningún interés en el unitarismo como secta. No puedo soportar los límites sectarios. Hacia el doctor Priestley, un hombre grande y bueno que hizo mucho para fundar el pasado movimiento unitario, tengo menos simpatía que hacia muchos de los 'ortodoxos'." (Memoir, ii. 105). En una carta del 29 de agosto de 1841 dirigida a un inglés, expresó este sentimiento: "Según me hago viejo... desconfío de la influencia sectaria más y más. Me siento distante de una denominación y lucho para que mi relación sea más con la Iglesia universal y con todos los hombres buenos y santos. Tengo poco de unitario, poca simpatía con el sistema de Priestley y Belsham y estoy distante de todos, salvo de los que luchan y oran por mayor claridad y buscan una manifestación más pura y eficaz de la verdad cristiana." (Memoir, ii. 106). De esta confesión algunos han deducido que hacia el final de su vida se inclinó más hacia la ortodoxia, lo que niegan enfáticamente su sobrino y biógrafo y E. S. Gannett, su colega y sucesor. En otra carta escrita tres meses más tarde (noviembre de 1841) dice: "Estimo el unitarismo, no porque yo lo valore como un sistema perfecto, sino por estar liberado de muchos grandes y perniciosos errores de los sistemas antiguos, estimulando la libertad de pensamiento, elevándolo por encima del despotismo de la Iglesia e insuflando un espíritu manso y tolerante a todos los miembros del cuerpo cristiano." (Memoir, ii. 121).

William Ellery Channing
William Ellery Channing
Sus doctrinas, influencia y carácter.
Channing se opuso, por un lado, a la férrea y fría ortodoxia puritana de su tiempo y combatió vigorosamente las ideas tradicionales sobre la Trinidad, la expiación y la depravación total; por otro lado, se opuso igualmente al unitarismo racionalista y radical y procuró una vía media. Era enemigo de los credos y las declaraciones doctrinales precisas y puso énfasis en la libertad y la individualidad en las creencias y experiencias religiosas. Insistió en la expresión de la creencia cristiana en la acción virtuosa y la simpatía humanitaria. Se apegó al amor como propósito expresado de Dios en la misión de Cristo y manifestación suprema del carácter cristiano. Subrayó el elemento humano en Cristo y el cristianismo, que había sido subestimado por el calvinismo, dando uno de los más bellos y elocuentes tributos a la perfección del carácter moral de Cristo. Sostuvo que su ejemplo es el gran ideal a ser seguido. Encontró en Cristo una manifestación perfecta de Dios a los hombres y al mismo tiempo el ideal de la humanidad, que habla con autoridad divina. Creía firmemente en su impecabilidad, milagros y resurrección. Estuvo 'siempre inclinado', como escribió el 31 de marzo de 1832, 'a la doctrina de la preexistencia de Cristo' (Memoir, ii. 133). No era, por tanto, un humanista, como Priestley, sino un arriano, como su sobrino le llama. Su talento y disposición de mente eran enemigos de la controversia y prestó poca atención a las cuestiones metafísicas. Prefería aferrarse al 'espíritu de Cristo, sus atributos morales distintivos y el propósito de su misión' (carta del 31 de marzo de 1832, Memoir, ii. 133) y los problemas del cristianismo práctico. Hasta el final fue un sobrenaturalista y sus últimas declaraciones sobre los evangelios y el carácter de Jesús están entre las más vigorosas y nobles. De la resurrección dijo (carta del 20 de noviembre de 1839, Memoir, ii. 145): "La resurrección de Cristo, en lo que tiene que ver con su carácter y la religión, y registrada como está en los evangelios, es un hecho que me llega con una certeza que hallo en pocas historias antiguas." En una carta del 6 de julio de 1841, lamentando las omisiones en un sermón reciente de Theodore Parker, escribió: "Sin milagros el Cristo histórico se desvanece... respecto a los milagros nunca tuve la menor dificultad. El gran milagro es el carácter divino y perfecto de Cristo y para un ser tal un modo milagroso de manifestación parece natural. No es figuradamente que llamo a Cristo milagroso." Sin embargo, Channing no fue tanto un teólogo sino un predicador y un filántropo. No fue un soñador, sino un reformador práctico. Trabajó para la purificación de la vida y la sociedad y se adentró en los planes para la abolición de la esclavitud, de la intemperancia, de los abusos en las cárceles y la guerra y para la circulación de la Biblia. Tuvo una idea exaltada de la nobleza de la naturaleza humana y una fe incansable en la libertad y el progreso.

Obras.
Las obras de Channing han sido publicadas en varias formas y han circulado ampliamente en inglés y en traducciones. Las mejores conocidas son Evidence of Christianty, alocuciones pronunciadas en Cambridge, 1821; el tratado Slavery, 1841; los discursos Character of Christ y ensayos críticos sobre Milton, Fénelon, Bonaparte y Self-culture. El primer centenario de su nacimiento se celebró en Newport el 7 de abril de 1880, celebrándose reuniones memoriales en Nueva York, Brooklyn, Washington y varias ciudades de Nueva Inglaterra. La piedra angular de Channing Memorial Church en Newport (dedicada el 19 de octubre de 1881) se puso en esa ocasión.