Historia
CHARNOCK, STEPHEN (1628-1680)

Poco después de la muerte de su padre, Henry Cromwell cesó de ser lord diputado de Irlanda y Charnock tuvo que salir de un escenario fructífero. Durante algún tiempo permaneció en el anonimato en Londres y durante quince años no tuvo un cargo regular. Dedicado al estudio, pasaba mucho tiempo entre sus libros, aunque tuvo la desgracia de perderlos todos en el gran incendio de Londres. Predicaba aquí y allá, pasando tiempos ocasionales en Francia y Holanda. En 1675 fue nombrado, con el reverendo Thomas Watson, anterior rector de St. Stephen, Walbrook, conocido teólogo puritano, pastor de una gran congregación que se reunía en Crosby Hall, Bishopgate Street. Wood dice que 'en los últimos cinco años de su vida se hizo más conocido por su constante predicación en reuniones privadas en la gran ciudad.' Samuel Parker en su History of his own Time afirma vagamente que estuvo envuelto en una trama presbiteriana, camibiando su apellido por el de Clark y muriendo en 1683. Pero la fecha es errónea. Wood escribe: 'Murió en la casa de un tal Richard Tymms, vidriero, en la parroquia de White Chapel, cerca de Londres el 27 de julio de 1680, siendo de 52 años aproximadamente.' Su cadáver fue llevado a Crosby Hall y luego a St. Michael, Cornhill, donde fue enterrado el 30 de julio, tras predicar su amigo John Johnson el sermón fúnebre.
Como predicador Charnock era grave y calmado y sus valiosos pensamientos, su intensa sinceridad, su vívida imaginación y la aplicación práctica que daba a sus mensajes le hicieron al principio muy aceptable. Posteriormente, cuando leía sus sermones y por falta de vista tenía que leerlos con una lente, fue menos popular. En vida publicó solamente un volumen: The Sinfulness and Cure of Evil Thoughts. Fue después de morir cuando se publicaron sus obras. Dos de sus grandes admiradores, Richard Adams y Edward Veal, transcribieron y publicaron en 1680 A Discourse on Divine Providence y en 1681-2 su principal obra, On the Existence and Attributes of God, seguida en 1683 por un volumen titulado Discourses on Regenariton, the Lord's Supper, and other subjects. En 1690 apareció un pequeño volumen Man's Enemity to God y Mercy for the Chief of the Sinners.
Los escritos de Charnock muestran una mente laboriosa que agotaba el asunto estudiado, discutiéndolo en todos sus aspectos, pero especialmente en sus secuelas prácticas, con gran orden, plenitud de sustancia y poder de aplicación. Los defectos de su línea de pensamiento y de su tiempo se advierten en sus escritos. Al establecer la existencia de Dios echó mano, entre otros argumentos, del designio; pero aunque la teoría copernicana había sido adoptada por los científicos y si bien Sir Isaac Newton acababa de exponer su teoría de la gravitación, Charnock mantuvo la idea popular de la astronomía y la ciencia, por lo que muchas de sus ilustraciones no son aptas. Su teología era calvinista, considerando que el infinito conocimiento de Dios suponía la preordenación divina, pero asignando al hombre el poder de distinguir entre lo bueno y lo malo, poniendo sobre sus hombros la responsabilidad de sus acciones. La vida de Charnock muestra una bella estampa, pues nadie pudo cuestionar la serenidad, consistencia y elevación de carácter que mostró. Hay una edición de sus Works, por Edward Parsons (9 volúmenes, Londres, 1815), y otra con una introducción por James McCosh, en Nichol's Series of Standard Divines (5 volúmenes, Edimburgo, 1864).
El siguiente extracto está tomado de A Discourse for the Comfort of Child-Bearing Women:
'Pero será preservada, mediante la procreación, si permanecen con modestia en la fe, el amor y la santificación (Pero se salvará engendrando hijos, si permanece en fe, amor y santidad, con modestia.[…]1 Timoteo 2:15).La caída del hombre fue el fruto de la primera doctrina acerca de la mujer, y por lo tanto ya no se le permite enseñar (Yo no permito que la mujer enseñe ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que permanezca callada.[…]1 Timoteo 2:12). La mujer fue engañada por la serpiente, y llevó a su marido y a toda su posteridad a la ruina (13 Porque Adán fue creado primero, después Eva. 14 Y Adán no fue el engañado, sino que la mujer, siendo engañada completamente, cayó en transgresión. […]1 Timoteo 2:13-14)... Y porque, por la declaración del Apóstol, algunos pueden sentirse desalentados por el papel que tuvo la mujer en la primera caída y en el castigo que han recibido por ello, el Apóstol presenta un "pero" para su consuelo.
A pesar de la culpabilidad [de Eva] en su caída y su castigo al engendrar hijos, tiene el mismo derecho a la salvación que el hombre. Entonces, anticipadamente, el Apóstol contesta aquí a una objeción que pudiera haber en cuanto a que si la culpa de la mujer y el castigo recibido impediría su salvación eterna. El Apóstol responde: "No". Aunque Eva fue primera en desobedecer, y el dolor de engendrar hijos fue el castigo de aquel primer pecado, la mujer puede lograr la salvación eterna a pesar de ese dolor, si tiene esas gracias que son necesarias para todos los cristianos. Aunque el castigo permanece, la mujer creyente se encuentra dentro del pacto de gracia y bajo las alas del Mediador de ese pacto si tiene fe (la condición del pacto), la cual obra por amor y es acompañada de santidad y renovación del corazón.
Observe: Dios tiene medios de gracia para alentar el corazón de los creyentes que sufren, en los casos cuando las aflicciones son suficientes como para desalentarlos. El Apóstol hace alusión a esa maldición de la mujer: "A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces: con dolor darás a luz los hijos" (A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.[…]Génesis 3:16). El castigo se aplica a la mujer casada, además de ese castigo que le era común con el hombre.
Los dolores en tus preñeces: La palabra preñez, se refiere al tiempo de embarazo en la matriz. Incluye no solo esos dolores en el momento del parto, sino todas esas indisposiciones precursoras, como náuseas, dolores de cabeza, antojos irregulares y esos otros síntomas que acompañan al embarazo. Aunque este dolor parece ser natural por la constitución del cuerpo, no obstante, dado que algunas criaturas dan a luz con poco o sin nada de dolor, con la mujer es diferente porque todo dolor, que es un castigo por el pecado, hubiera sido raro en un cuerpo sin pecado e inmortal.
Consideremos las palabras [individualmenteJ:
Preservada: Puede referirse a la salvación del alma o a la preservación de la mujer en el parto. Lo primero, supongo, es la intención principal. Porque el Apóstol aquí significaría algún consuelo especial a la mujer bajo esa maldición.
Pero la preservación de la mujer en la preñez era algo común, como lo testifica la experiencia diaria de las mujeres, así la peor como la mejor. El cristianismo no pone a sus profesantes en un estado peor en aquellas cosas que dependen inmediatamente de Dios... pero puede incluir una preservación temporal. Porque cuando el Señor promete una salvación eterna, promete también una salvación temporal, en acorde con la sabiduría de Dios en su providencia. Existe en todas las promesas como esta una excepción tácita, o sea que si Dios la considera buena para nosotros y también la manera de preservarnos, esta preservación del creyente difiere de la de una persona no regenerada. Otros son preservados por Dios, como Creador y Soberano misericordioso, por medio de una providencia generalizada para la conservación del mundo. Pero los creyentes son preservados de una manera distinta de acuerdo con las promesas y los pactos, en el ejercicio de la fe y por el amor especial del Señor como su Padre tierno y su Dios. En el caso de los creyentes, su preservación se basa en la relación de pacto del Padre con ellos a través de Cristo.
Mediante la procreación. En el original se usa la expresión: dia teknagonias, "mediante la procreación". La expresión "mediante" a menudo se entiende como queriendo decir en, como en y recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía mientras aún era incircunciso, para que fuera padre de todos los que creen sin ser circuncidados, a fin de que la justicia también a ellos les fuera imputada;[…]Romanos 4:11: "para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados" o sea que "no creen en la circuncisión", donde hace notar el estado en el que estarán al ser salvos. De la misma manera, denota aquí no la causa de la salvación de la mujer, sino el estado en que será salva. En suma, significa que el castigo infligido a la mujer por su primer pecado no será quitado en esta vida; no obstante, hay un camino de salvación seguro por fe incluso [a pesar de que pase] a través de este castigo. Porque al decir "mediante la procreación" no significa simplemente engendrar hijos, sino engendrarlos de la manera como Dios amenazó [en A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el parto, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.[…]Génesis 3:16]: con dolores.
Si permanecen: No se refiere a los niños, como algunos se imaginan debido al cambio del singular al plural. En ese caso significaría: ella será preservada, si los hijos permanecen en la fe, etc. Sería absurdo pensar que la salvación de la madre depende de la fe y la gracia de los hijos. La experiencia nos enseña que ¡a veces los hijos de una mujer piadosa pueden resultar tan malvados como el mismo infierno! En cambio el plural significa la mujer, en su expresión genérica para referirse a todas las mujeres. Por eso pasa al número plural. El Apóstol pasa del número singular al plural, en el versículo 9: "Asimismo que las mujeres se atavíen" y vuelve al singular en el versículo 11. Las gracias incluidas aquí como condiciones son fe, amor, santificación y modestia, que el Apóstol parece presentar como lo opuesto a las primeras causas o a los ingredientes del descarrío: (1) Fe en oposición a incredulidad en el precepto de Dios y el castigo correspondiente (16 Y ordenó el SEÑOR Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás. […]Génesis 2:16-17). (2) Amor en oposición al desamor por Dios, como si Dios fuera su enemigo y ordenara algo que impide su felicidad, por lo que surgen desconfianza hacia Dios y un alejamiento moral de él. (3) Santificación. En oposición a esto está la suciedad y la contaminación traída al alma como consecuencia de aquel primer descarrío. Por lo tanto, tiene que haber en ella un propósito y esfuerzo por restaurar aquella primera integridad y pureza perdidas. (4) Modestia, o un sentido de moralidad, porque entregarle las riendas a las emociones y obedecer a sus instintos fue la causa de la caída (Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.[…]Génesis 3:6). La mujer vio que la fruta era agradable a los ojos. El pecado original es llamado inmoralidad, concupiscencia y lascivia, y esto es lo opuesto a la modestia.
1. Fe: Se menciona en primer lugar porque es una gracia fundamental. Es el vehículo del amor, porque obra por medio de ella; la raíz de la santificación porque por fe es purificado el corazón. Fe significa principalmente gracia de fe: (1) fe habitual (2) fe en el ejercicio de ella.
2. Amor: El primer pecado fue una enemistad contra Dios; ahora, por lo tanto, es necesario que haya amor por Dios. El primer pecado fue virtualmente una enemistad de toda la posteridad del hombre que saldría de sus entrañas, por lo tanto, amar a la humanidad es necesario, y la fe siempre da por hecho amor a Dios y al hombre.
3. Santificación. Se agrega aquí porque, por ella tanto la verdad de la fe como del amor se nos aparecen a nosotros y a otros; y por ende la justificación por fe es ratificada (Vosotros veis que el hombre es justificado por las obras y no sólo por la fe.[…]Santiago 2:24). Santificación no quiere decir aquí una santidad y castidad particular debidas al lecho matrimonial, como afirman algunos papistas, sino una santidad universal del corazón y la vida.
4. Modestia: En el sentido de moralidad, es un medio natural de preservación. Por la inmoralidad, las enfermedades corporales son más peligrosas. La verdadera fe va acompañada por temperancia y moralidad en todo comportamiento relacionado con los bienes y relaciones temporales...
Observaciones: (1) El castigo de la mujer: "engendrando hijos". (2) El consuelo de la mujer: "se salvará". (3) La condición de la salvación: "si permaneciere", lo cual implica una exhortación a continuar siendo fiel, etc.
Doctrina: Podríamos hacer muchas observaciones. (1) Los dolores de parto son un castigo infligido a la mujer por el pecado original. (2) La prolongación de este castigo después de la redención de Cristo no impide la salvación de la mujer, siempre que estén presentes los requisitos del evangelio. (3) El ejercicio de la fe, con otras gracias cristianas es una manera única de preservar a los creyentes bajo la mano justiciera de Dios.
Resumiré las observaciones en esta: La prolongación del castigo impuesto a la mujer por el primer pecado no impide su salvación eterna, ni su preservación en tener hijos, donde se dan las condiciones de la fe y de las otras gracias... Este versículo es un mensaje de consuelo, escrito solo para la mujer embarazada. ¡Aprópiese de este derecho por fe! ¡Cuánto consuelo hay aquí para pasar de la amenaza a la promesa, de Dios como juez a Dios como Padre, de Dios airado a Dios pacificado en Cristo!... Mientras Dios sea fiel en acreditarse la promesa, usted nunca puede estar bajo maldición si tiene fe. En la parte material del castigo, no hay diferencia entre el creyente y el incrédulo. Jacob sufrió por la hambruna al igual que el cananeo; pero Jacob era partícipe del pacto y tenía a Dios en el cielo y a José en Egipto para preservarlo. Dios trata cada sufrimiento en todos por medio de su providencia, y en el creyente, por un amor particular. Inclusive, ordena las contiendas que tiene con sus criaturas de tal manera que el espíritu de ellas no desfallezca ante él (Porque no contenderé para siempre, ni siempre estaré enojado, pues el espíritu desfallecería ante mí, y el aliento de los que yo he creado.[…]Isaías 57:16).'