Historia

CHARRON, PIERRE (1541-1603)

Pierre Charron, eclesiástico y teólogo católico, nació en París en 1541 y murió allí el 16 de noviembre de 1603.

Pierre Charron
Pierre Charron
Estudió derecho en Orleáns y Bourges, practicándolo durante varios años, tras lo cual tomó la carrera eclesiástica convirtiéndose en un orador de talento. Durante varios años predicó en varias ciudades del sur de Francia, siendo finalmente nombrado predicador de la reina Margarita. Cuando tenía 47 años de edad regresó a París queriendo entrar en una orden monástica, pero fue rechazado a causa de su edad. Entonces retomó su actividad como predicador y en Burdeos conoció a Montaigne. En 1594 fue nombrado vicario general del obispo de Cahors y al año siguiente fue enviado como diputado a una convención del clero francés, donde fue tan altamente estimado que fue escogido primer secretario. Charron fue autor de tres obras. La primera fue Traité des trois vérités, contre tous athées, idolâtres, juifs, mahométans, hérétiques et schismatiques (Burdeos, 1594), en la que mantuvo contra los ateos que hay un Dios y una religión; contra los paganos, judíos y musulmanes que sólo la religión cristiana es la verdadera y contra los herejes y cismáticos que la salvación sólo se puede encontrar en la Iglesia católica. Igualmente escribió una colección de 16 Discours chrétiens (1600) sobre la misa, el conocimiento de Dios, la salvación y la comunión de los santos. Todavía más famoso fue su Traité de la sagesse (1601; traducción inglesa por S. Lennard, Londres, [¿1612 ?]), en el que parte de la tesis de que el verdadero entendimiento del hombre consiste en el conocimiento de sí mismo y la naturaleza y límites de su poder, por lo que esta sabiduría debería dirigir su vida interna y externa. La verdad, por otro lado, se puede encontrar en Dios solamente, siendo el hombre incapaz de obtenerla por sí mismo. Esta tendencia agnóstica hizo que Charron se expresara con tal libertad sobre todas las religiones positivas, incluyendo el cristianismo, que el jesuita Garasse lo etiquetó como ateo. El Traité fue por tanto expurgado por Jeannin para la edición de 1604, pero en esta forma el libro encontró nuevos lectores y tres años más tarde el texto fue restaurado con las notas de Jeannin. Poco antes de su muerte Charron publicó un compendio de su obra con una apología bajo el título Petit traité de la sagesse (París, 1606).