Historia

CLAUDIANO MAMERTO (c. 425-c. 470)

Claudiano Mamerto nació en Lyón o en sus inmediaciones hacia el año 425 y murió en Viena entre 470 y 474. Su hermano Mamerto, que fue obispo de Viena antes de 462, lo llamó allí como presbítero. Se dedicó a la música eclesiástica y parece que compiló un leccionario. Sidonio Apolinar celebró la laboriosidad de ambos hermanos (en Epistolæ, iv. 11). Los himnos que le son atribuidos son de otros autores. Su carta a Sapaudus (Engelbrecht, Untersuchungen über die Sprache des Claudianus Mamertus, p. 203, Viena, 1885), en la que lamenta la decadencia de las ciencias, tiene valor histórico. Hacia 470 escribió su principal obra, De statu animæ, en la que demostró sus conocimientos de Jerónimo y la dependencia de Agustín. De los Padres griegos sólo cita a Gregorio de Nacianzo; estuvo familiarizado con la obra de Nemesio de Emesa, "Sobre la naturaleza del hombre." Platón era para él el rey de los filósofos, aunque la Enneades de Plotino le influenció grandemente; en el uso de las categorías de Aristóteles fue un precursor de los escolásticos. Casiodoro hizo uso de su obra. Berengario de Tours la estudió y valoró grandemente, y Nicolás, secretario de Bernardo de Clairvaux, le dio la mayor recomendación. Fue uno de los más consistentes y positivos campeones del dualismo de cuerpo y alma, contra la concepción naturalista del alma como un mero producto o 'armonía' del cuerpo, sostenida por hombres como Tertuliano, Hilario de Poitiers, Casiano y Fausto de Riez. Sus argumentos de una sustancia espiritual han reaparecido sustancialmente en las obras de Tomás de Aquino y Descartes.