Historia

CLEMENTE III († 1191)

Clemente III (Paolo Scolari) fue papa entre los años 1187 y 1191. Nació en Roma y murió en esa misma ciudad el 20 de marzo de 1191. Antes de ser elegido papa, en Pisa el 19 de diciembre de 1187, había sido cardenal-obispo de Palestrina. Dos meses después de acceder al pontificado pudo entrar en Roma, lo que sus dos predecesores no habían conseguido, arreglándose las diferencias a finales de mayo entre el Senado y el papado. Continuando con la política de Gregorio VIII también procuró la paz con el imperio, conviniendo en coronar a Enrique VI y terminando la batalla entre las pretensiones papales e imperiales del arzobispado de Tréveris y la exigencia de la restauración de los Estados de la Iglesia a su extensión bajo Lucio III. Mediante esas mutuas concesiones se logró la paz en abril de 1189. La principal motivación de Clemente era el estado de los asuntos en el este, donde Saladino había derrotado a las fuerzas cristianas en Hattin el 4 y 6 de julio de 1187, cayendo Jerusalén en sus manos el 2 de octubre. Estas noticias generaron un celo en la cristiandad que superó al de la primera cruzada. Clemente usó varios medios a su alcance para encauzar esos sentimientos. Las ciudades marítimas de Italia hicieron grandes preparativos, restaurándose la paz entre Venecia y el rey de Hungría, quien reclamaba Dalmacia; el anciano emperador Federico I tomó la cruz en marzo de 1188 y el legado Enrique de Albano pudo hacer que los reyes de Inglaterra y Francia dejaran a un lado sus diferencias, para apoyar la cruzada. La muerte del emperador el 10 de junio de 1190 fue un duro golpe para las esperanzas de Clemente, quien no viviría para ver el final de la cruzada. El conflicto con el rey de Escocia sobre la posesión del obispado de St. Andrews, heredado de sus predecesores, acabó gracias a él en 1188, aunque no totalmente a su favor. El acuerdo final declaraba a Escocia sujeta al papa y liberada de la autoridad legítima que los arzobispos de York reclamaban. Nuevas dificultades surgieron en otra esfera, a la muerte de Guillermo II de Sicilia (18 de noviembre de 1189). Clemente reclamó derechos sobre el reino, invistiendo al ilegítimo Tancredo, a quien una facción de normandos había coronado rey. Esta actuación provocó una nueva batalla con la dinastía Hohenstaufen, muriendo Clemente cuando Enrique VI marchaba sobre Roma.