Clemente XI (Giovanni Francesco Albani) fue papa entre los años 1700 y 1721.
Clemente XINació en Urbino el 23 de julio de 1649 y murió en Roma el 19 de marzo de 1721, siendo elegido papa cuanto todavía era comparativamente joven, con cincuenta y un años de edad, el 23 de noviembre de 1700. Aunque no había sido formalmente el candidato francés, mantenía estrechas relaciones con Francia. Su saber y experiencia políticas eran indiscutibles, pero su actuación política foránea no fue afortunada. Al principio de su mandato, su protesta contra el título real de Federico I de Prusia mostró la tradicional incapacidad de la curia para comprender las circunstancias de los países protestantes. En la Guerra de Sucesión española, aunque mantuvo una aparente neutralidad, favoreció secretamente a los Borbones. Al hacerse evidente ese partidismo fueron empeorándose más y más sus relaciones con el emperador, hasta el punto de llegar a amenazarle con la excomunión. La entrada de las tropas imperiales en los Estados papales le obligó a hacer la paz con José I el 15 de enero de 1709, reconociendo al pretendiente Carlos como rey de España y prometiendo investirle con la corona de Nápoles, lo que indispuso a Luis XIV y Felipe de Anjou contra él. Otro problema fue el conflicto sobre la jurisdicción eclesiástica en Nápoles, que duró más allá de la paz de Utrecht. En la controversia entre los dominicos y los jesuitas sobre la posibilidad de que los convertidos chinos retuvieran ciertas prácticas paganas, se decidió en favor de los primeros y aunque los jesuitas se sometieron, el conflicto continuó. En la controversia jansenista, por otro lado, apoyó firmemente a los jesuitas. Logró considerables resultados como reformador de la administración interna de sus posesiones y del clero romano, apoyando el saber y el arte, siendo también un generoso benefactor de los pobres. En 1713 publicó la famosa bulaUnigenitus contra el jansenismo.