Historia

CLOTILDE (474-545)

Clotilde, esposa de Clodoveo, rey de los francos, nació en el año 474 y murió en Tours el 3 de junio de 545. Era hija de Chilperico, rey de los burgundios de Lyón, y su esposa Caretena. Según la leyenda, habiendo sabido Clodoveo de la hermosura de Clotilde, que se hallaba en la corte de su hermano Gundebaldo, envió allí a su amigo Aureliano, disfrazado de mendigo, para que visitase secretamente a Clotilde y le entregase una sortija pidiéndole su consentimiento; obtenido éste, Aureliano le propuso la boda a Gundebaldo, partiendo la princesa a Francia para unirse con su futuro esposo. Pronto adquirió Clotilde gran influencia sobre el ánimo de Clodoveo, induciéndole a abrazar el catolicismo que ella ya profesaba; sus esfuerzos fueron por largo tiempo infructuosos, acentuándose la repugnancia del rey a abrazar la fe de su esposa por la muerte de su primogénito Ingomiro, de quien permitió su bautismo. A pesar de ello y debido a la insistencia de Clotilde, Clodoveo autorizó el bautismo de su segundo hijo, Clodomorio, con lo que ya quedaba preparado el terreno para la futura conversión de los francos a la fe católica. En el año 496 Clodoveo recibió el bautismo de manos de Remigio. Poco más se sabe de Clotilde durante la vida de su esposo, aunque es posible que se debiera a su influencia la moderación qu usó él al intervenir en las luchas entre los reyes de Burgundia, como también la alianza que pactó más tarde con Gundebaldo. A pesar de esto y de lo mucho que influyó, después de la muerte de Clodoveo, para que cesasen las luchas fratricidas entre Clodomiro y Segismundo, la leyenda se cebó con Clotilde, pintándola como mujer vengativa y sanguinaria; pero la historia lo desmiente, especialmente por haberse debido a su mediación el que se suspendieran las rivalidades entre sus hijos Childeberto y Clotario, que amenazaban con bañar de sangre el país de los francos.