Odet de Coligny nació en el castillo de Châtillon-sur-Loing, departamento de Loiret, el 10 de julio de 1517 y murió en Canterbury, Inglaterra, el 22 de marzo de 1571.
Odet de ColignyRecibió el capelo cardenalicio de Clemente VII en 1533 y en 1534 fue a Roma para la elección de un nuevo papa; aunque no había sido ordenadosacerdote fue hecho arzobispo de Toulouse y en 1535 obispo conde de Cambrai, lo que le elevó al rango de noble de Francia. En 1560 Pío IV le nombró gran inquisidor de Francia, pero la oposición a la institución por parte del parlamento de París le relevó de los odiosos deberes de esa posición. Durante el reinado de Enrique II († 1559) fue indiferente a las disensiones religiosas, pero en abril de 1561 públicamente aceptó la fereformada. Tomó parte activa con su hermano Gaspar de Coligny en las batallas religiosas y medió entre los hugonotes y Catalina de Médicis. En 1562 fue declarado hereje por la Inquisición. Huyó a Lyón, renunció a su título de cardenal, llamándose conde de Beauvais, y sirvió en el frente en las guerras de religión. En 1568 fue a Londres, donde la reina Isabel le dio muchas muestras de favor a él y a su esposa ("Madame la Cardinale"). Mientras se preparaba para unirse a su hermano en La Rochelle fue envenenado, como se rumoreó, por su ayuda de cámara a instigación de Catalina de Médicis. Escribió Les Constituions synodales (París, 1554) y un número de cartas que se hallan en la Biblioteca Nacional en París y en Londres. Está enterrado en la catedral de Canterbury.