Historia

COLORBASO

Colorbaso, gnóstico del siglo II, es conocido principalmente por Ireneo. Su nombre aparece unas veces escrito Colorbasos, Colarbasus, como en el pesudo-Tertuliano, Praescr., 50, Migne, P. L., tomo ii, columna 70; en Tertuliano, Advers. Valent., 4, P. L., tomo ii, columna 546, y en Hipólito, Philosophumena, iv, i, 13; vi, v, 16, edición Cruice (París, 1860), páginas 76 y 332; otras veces aparece escrito Colorbasos, Colorbasus, como en Filastrio, Haer., 43; Migne, P. L., tomo xii, columna 1159; Agustín, Haer., 15, P. L., tomo xlii, columna 28; Epifanio, Haer., xxxv, P. G., tomo xli, columna 628; en Teodoreto, Haer. fab., i, 12, P. G., tomo lxxxiii, columna 361 y en Juan de Damasco, Haer., xxxv, P. G., xciv, columna 700.

Ireneo en Contra haer., i, xii, 3, y sobre todo en i, xiv, 1, P. G., tomo vii, columna 573, menciona su nombre, pero alrededor de la cita han surgido varias discusiones. Heumann y Volkman han pretendido ver en el nombre Colorbassus una simple palabra hebrea con forma griega, Kol-Arbas, todos cuatro, significativa, no de una persona determinada sino de la tétrada del sistema de Valentín. Baur, conviniendo en parte con los anteriores, prefiere la interpretación de voz de los cuatro. Sin embargo, la sentencia más común y aceptable es que Colorbasus, expresa el verdadero nombre de un hereje, del mismo modo que el Colorbasis, de algunas inscripciones griegas, y Colorbasias, en el Nilo, son también nombres de persona.

De este personaje nada se sabe de fijo respecto a la vida que llevó y la influencia que ejerció entre los gnósticos valentinianos de su tiempo. Es verosímil que fuera egipcio de nacimiento y cierto que vivió durante algún tiempo en Italia, ya que se cita juntamente con Tolomeo y Marco, gnósticos valentinianos de la escuela itálica. Parece también que fue discípulo de Tolomeo, sin que pueda afirmarse que lo fuera de Marco, pues los testimonios de Philosophumena, de Epifanio y de Teodoreto no dan mucha luz para aclarar esta cuestión y aun parecen entre sí opuestos.

En cuanto a la doctrina, no hay duda de que Colorbaso perteneció al grupo de los discípulos de Valentín y en particular a la escuela itálica; tampoco la hay en que su doctrina se aproxima a la de Tolomeo y Marco. No hay que dudar tampoco, que, a ejemplo de sus maestros y competidores, procuraría especializar su doctrina gnóstica con el fin de ser jefe de secta y facción, y que lo obtendría, en efecto, ya que una secta llevó su nombre. Pero la característica de su doctrina dentro del gnosticismo seguramente fue que, como todos sus compañeros, Colorbaso adoptó, al menos en conjunto, la enología, cosmología y soteriología de Valentín, y que con Tolomeo y Marco, bajo la influencia de pitagóricos y astrólogos, daría mucha importancia en su sistema a la influencia de los astros, a las letras del alfabeto y a los números, apoyado en textos bíblicos, a semejanza de las doctrinas cabalísticas. Es además una hipótesis verosímil que consideró a los eones de la ogdoada como producto de una emanación simultánea y como otras tantas sustancias distintas; que invirtió el orden de la escuela itálica anteponiendo la síziga ánthropos ecclesía a la pareja lógos-alétheia y que explicó de manera diferente el origen del eón salvador. De todos modos, Colorbaso, en un siglo de viva efervescencia, como era el II, no fue más que un personaje de segunda fila y de influencia muy limitada.