Historia

COMENIUS, JOHANNES AMOS (1592-1670)

Johannes Amos Comenius, humanista y pedagogo checo, nació en Niwnitz, Moravia, el 28 de julio de 1592 y murió en Ámsterdam el 15 de noviembre de 1670.

Johannes Amos Comenius
Johannes Amos Comenius
Era hijo de padres acaudalados, aunque quedó huérfano desde la infancia, recibiendo la primera instrucción en Strznice y Prerov e ingresando en 1611 en la universidad de Helborn, donde estuvo bajo la influencia del enciclopedista Alsted. Tras un viaje educativo por Holanda completó sus estudios en Heidelberg bajo la atención de Pareus. Regresó a su hogar en 1614, haciéndose cargo de la escuela superior en Perau. Fue ordenado en 1616 en la Iglesia de los Hermanos Unidos, siendo pastor en Fulnek en 1618. La desgracia que sobrevino, durante la Guerra de los Treinta Años, a los evangélicos de Bohemia y Moravia le visitó a él también. En 1621 los españoles quemaron Fulnek y la peste le arrebató a su esposa e hijo. Desde 1624, cuando los ministros evangélicos fueron expulsados de sus púlpitos, hasta 1627, cuando todos los evangélicos fueron desterrados, viajó entre sus dispersos camaradas y vivió en los castillos de la nobleza, ministrando a sus hermanos en la fe. Luego los acompañó a Polonia, donde otros le habían precedido y en la ciudad fronteriza de Lissa, bajo la protección del conde Leszcynski, surgió una floreciente población protestante cuyo instituto, bajo la guía de Comenius, alcanzó gran fama. Sus libros de texto, obras prácticas y métodos educativos le pusieron en contacto con otros Estados. En 1641 fue a Inglaterra y Suecia y en 1650 a Transilvania. Desde 1632 había sido obispo senior y desde 1648 el único obispo de la Iglesia de los Hermanos. Al regresar a Lissa poco antes de la guerra polaco-sueca, él y otros protestantes fueron desterrados por los polacos en venganza por la victoria de Carlos X. Huyó a Ámsterdam, donde vivió honrado y se ocupó en labores literarias, en el cuidado de sus hermanos dispersos y en la preparación de la juventud.
Johannes Amos Comenius
Johannes Amos Comenius
Fue un hombre de variados talentos. A su Iglesia le dio en 1626 el Salterio en antigua forma versada y en 1659 una nueva edición del himnario; fue también su predicador más importante; sus dos libros "El laberinto del mundo y el paraíso del corazón" (1623) y "Una cosa es necesaria" (en este último contando con setenta y siete años, proporciona la cosecha de una vida rica e incansable) perdurarán entre los clásicos de la enseñanza cristiana. No fue menos grande en su actividad como obispo. Pero las diferentes formas de gobierno y el confesionalismo en boga con su énfasis en los "dogmas centrales" le parecían únicamente confusiones para el hombre común. Pacífico por naturaleza intentó combinar la excelencia y desarrollar buenas cualidades donde las encontrara. Su fama descansa en su obra como pedagogo. En ese campo le debe mucho a su Iglesia y a su sistema catequético. La "Puerta a la lengua abierta", que se tradujo en el plazo de unos pocos años a quince lenguas, y el "Mundo retratado" fueron las más famosas de sus obras. En esta labor también fue su naturaleza religiosa la que le controló. En ella desarrolló lo que posteriormente haría famosos los nombres de Rousseau y Pestalozzi. El niño debe crecer en concimiento por asimilación, no siendo obligado sino ayudado a conocer, pensar y hablar. Pero entendiendo que lo que es digno de conocerse es Dios, el mundo y uno mismo. El fin de su labor pedagógica es el "conocimiento universal", el logro de la educación universal, la fundación de academias científicas, la traducción de la Biblia a todas las lenguas, la creación de un lenguaje universal y el establecimiento de congresos de religión. Cuando había sido casi olvidado, Herder lo redescubrió al sacar a la luz una de las más bellas de sus obras. En 1890, en el tercer centenario de su nacimiento se fundó la Sociedad Comenius, para perpetuar su nombre y legado.