Ana Comneno, princesa bizantina de importancia literaria y política, hija de Alejo Comneno, nació el 2 de diciembre del año 1083 y murió después del año 1148.
Ana ComnenoCreció en un ambiente de mujeres muy cultivadas y siendo prometida para el matrimonio desde muy temprana edad con el presumible heredero al trono, el hijo del último emperador de la casa de Ducas, parecía tener un futuro brillante por delante. Pero el príncipe murió y su lugar en el matrimonio lo tomó Nicéforo Bryennios, hijo de un pretendiente conquistado. Se hizo evidente que el emperador quería hacer del hermano de Ana, Juan, su heredero, en lugar de su hija o su marido. Cuando Alejo murió (1118), Ana fue el alma de una conspiración contra Juan. Al fracasar, el gobierno militar suprimió las conspiraciones cortesanas. Ana recuperó su propiedad confiscada, pero a la muerte de su marido, diez años más tarde, cayó gradualmente en desgracia en la corte viviendo mucho tiempo sola, dedicada a intereses literarios, que llegaron a alcanzar un nivel considerable en su tiempo, como se desprende de la obra de Miguel Psellus, principal representante del movimiento. Ana escribió una destacada historia del reino de su padre, con el título Alexias, que pretende ser una continuación de la historia inacabada de los Comnenos por su marido. Su estilo es típico del clasicismo literario, estando llena de citas de autores conocidos y demostrando despreciar los barbarismos de la lengua viva. Esta afectación la lleva tan lejos que se disculpa por mencionar nombres bárbaros como si fueran una ofensa para los gustos de la sociedad educada. Unido a eso está la pretenciosa creencia de la primacía de Bizancio sobre todos los extranjeros incivilizados, fueran papas, turcos o cruzados. Su fuerte parcialidad personal, su prejuicio contra los dos sucesores de Alejo y su constantes muestras de amargura por la ambición frustrada, restan valor histórico a la obra. Sin embargo, la riqueza de información que contiene es la principal fuente para la historia de Bizancio en la época de la primera cruzada.
El siguiente pasaje es de su obra Alexias:
'Puesto que tengo conciencia de eso, yo, Ana, hija de Alejo e Irene, vástago y producto de la púrpura, que no sólo no soy inculta en letras, sino que incluso he estudiado la cultura griega intensamente, que no desatiendo la retórica, que he asimilado las disciplinas aristotélicas y los diálogos de Platón y he madurado en el quadrivium de las ciencias (debo revelar que poseo estos conocimientos -y no es jactancia el hecho-, todos los cuales me han sido concedidos por la naturaleza y por el estudio de las ciencias, que Dios desde lo alto me ha regalado y las circunstancias me han aportado), quiero por mediación de este escrito contra los hechos de mi padre, indignos de ser entregados al silencio ni de que sean arrastrados por la corriente del tiempo, como a un piélago de olvido; serán éstos todos los hechos que llevó a cabo tras tomar posesión del cetro y los que realizó al servicio de otros emperadores antes de ceñirse la diadema.'