Historia

CÓMODO, MARCO AURELIO, ANTONINO (161-192)

Marco Aurelio Cómodo Antonino nació en Lanuvium, Italia, el 31 de agosto de 161 y murió el 31 de diciembre de 192.

Marco Aurelio Cómodo Antonino
Marco Aurelio Cómodo Antonino
Era hijo de Marco Aurelio y Faustina, heredando mucho más del carácter de su madre que del de su padre y pasando su tiempo en diversiones y disipación, dejando el gobierno en manos de sus favoritos. Totalmente indiferente a las cuestiones religiosas, Cómodo dejó a sus súbditos cristianos en paz. En el comienzo de su reinado todavía se hacían sentir los efectos de la política de su padre, pero poco después la persecución cesó en todo el imperio, a lo que Eusebio (Hist. eccl., V. xxi. 1) atribuye el aumento del número de convertidos. Según Ireneo (IV. xxx. 1) algunos de ellos se encontraban incluso en la casa imperial, entre los tales estaba Marcia Aurelia Cejonia Demetria, que parece haber sido responsable de la actitud tolerante del gobierno. Era hija de un liberto, pero criada por Jacinto, un cristiano. Hipólito, su contemporáneo, la denomina (Philos., ix. 12) "la piadosa concubina de Cómodo" y menciona importantes servicios prestados por ella a los exiliados cristianos en Cerdeña. Dión Casio también habla de su benevolencia hacia los cristianos y su intercesión en su favor ante Cómodo, "de quien podía conseguir cualquier cosa" (lxii. 4). En esos días ella era probablemente catecúmena, pues ni los autores cristianos ni los paganos hablan de ella como absolutamente cristiana. La dificultad de entender sus relaciones con la Iglesia de Roma y su posición con el disoluto emperador son aminoradas al recordar el hecho de que el concubinato regular en el que vivió con Cómodo en ese tiempo no estaba prohibido ni por la ley secular ni por la eclesiástica y que no hay evidiencia de que tomara parte en ninguna práctica corrupta de las que estaba rodeada. Tras el asesinato de Cómodo, se casó con el liberto Eclecto, permaneciendo en la corte de Pertinax. Cuando éste a su vez, junto con Eclecto, fue asesinado por la guardia pretoriana, el nuevo emperador Didio Juliano, cediendo a sus demandas, ordenó la ejecución de Marcia.