Historia
CONRADO DE GELNHAUSEN (1320-1390)
La fama de Conrado descansa sobre la Epistola concordiæ que escribió en París en mayo de 1380, por mandato de Carlos V de Francia, tras dar a este soberano en el año anterior el mismo consejo en una forma más abreviada, esto es, cooperar con otros príncipes para convocar un concilio general sin los papas. Apelando expresamente a Tomás de Aquino, pero en realidad descansando sobre Occam y desarrollando sus ideas, argumentó lógicamente de la reconocida superioridad de la Iglesia católica que la circunstancias excepcionales del cisma eximían de la letra de la ley y justificaban la convocatoria de un concilio sin inspiración papal. No fue más allá de este paso, pero su obra se convirtió en el fundamento sobre el que Enrique de Langenstein y los teólogos conciliares continuaron edificando.