Historia
CONSTANCIA
Constancia o Constantina, hija de Constantino, fue sanada milagrosamente de las llagas que tenía en su cuerpo, según narran Ambrosio y también Adelmo y Hodoardo en elegantes versos. Tras ser bautizada y resuelta a conservar su virginidad, supo esquivar el matrimonio con Galicano, ilustre general de los ejércitos de Constantino, que le pretendía, no sólo logrando ganar a dos hijas suyas al cristianismo sino a él mismo también. A petición de Constancia, su padre edificó un templo junto al cual vivió ella con sus compañeras, Atica y Artemia, las dos hijas de Galicano y otras que pronto las imitaron. En el museo del Vaticano figura un gran sarcófago de pórfido, procedente de la rotonda llamada de Santa Constancia, situada en la vía Nomentana, que se dice sirvió de sepultura a la hija de Constantino.