Historia

COURT, ANTOINE (1696-1760)

Antoine Court, teólogo protestante francés, nació en Villeneuve de Berg el 17 de marzo de 1696 y murió en Lausana el 12 de junio de 1760.

Trabajos para organizar la Iglesia del Desierto.
Desde temprana edad quiso ser ministro del evangelio, yéndose por Vivarais con un predicador itinerante, predicando sermones y sintiéndose cada vez más seguro de su llamamiento. En 1714-15, desafiando las rígidas leyes promulgadas contra los protestantes por Luis XIV, realizó su primera gira, que comprendió Cévennes, Languedoc y Dauphiné. El 8 de marzo de 1716 un edicto del rey declaraba inexistente el protestantismo en Francia, pero el 21 de agosto de ese año, Court organizó el 'primer sínodo' en una cantera abandonada en Monoblet (departamento de Gard). Allí se delinearon ciertos planes de organización, siendo escogidos ancianos, la Biblia declarada como única regla de fe y doctrina, prohibiéndosele a las mujeres predicar y avisando contra las 'revelaciones'. Las resoluciones tomadas fueron difundidas por escrito, llevándose a cabo una intensa obra de propaganda, a la vez que Court, que celebró un segundo sínodo al año siguiente, no cesaba de predicar y esforzarse por lograr libros prohibidos por las autoridades. El 21 de noviembre de 1718 fue ordenado ministro por la imposición de manos de Pierre Carrière (comúnmente conocido por el nombre de Corteis), ocupándose en la preparación de jóvenes predicadores, si bien la administración de los sacramentos y la imposición de manos estaban reservadas a los ministros ordenados. A esta iglesia se le denominó 'la Iglesia del Desierto' (por referencia a Y la mujer huyó al desierto, donde tenía* un lugar preparado por Dios, para ser sustentada allí, por mil doscientos sesenta días.[…]Apocalipsis 12:6) y se caracterizó por su fuerte oposición al catolicismo.

Reunión en el desierto, de Max Leenhardt. Musée du désert
Reunión en el desierto, de Max Leenhardt. Musée du désert

Liderazgo de éxito.
La hostilidad manifestada por Luis XIV a los reformados, continuó bajo la regencia tras su muerte, estando su práctica severamente castigada. En 1719 se rumoreaba que el ministro español Alberoni intentaba levantar en armas a los protestantes de Languedoc y Poitou, ante lo que la regencia, temerosa de una segunda revuelta camisard, entró en contacto con Court, y también con Bénédict Pictet y Benjamin Basnage, exhortándoles para que amonestaran a sus correligionarios a la obediencia. Basnage respondió, pero negó que los protestantes tuvieran derecho a realizar servicios públicos. Court le respondió en su Réponse des pasteurs du désert à l'instruction pastorale de Basnage, pero su esperanza de que se le concediera tolerancia a los protestantes quedó defraudada. En 1720 visitó Ginebra, donde intentó ganarse a los dirigentes suizos protestantes para su causa, entrando en correspondencia con William Wake, arzobispo de Canterbury. A su regreso en agosto de 1722, encontró su iglesia en una condición floreciente, pero un decreto del 14 de mayo de 1724 renovó todas las restricciones impuestas al protestantismo. Sin embargo, los reformados persistieron en su lucha y el 16 de mayo de 1726 se celebró un sínodo general en un pequeño valle de Vivarais. Se adoptó la organización prevaleciente en Languedoc, se estipularon sínodos regulares y se asignaron iglesias definidas a los pastores. Un documento de mediados de 1728, cifra el número de reformados en Languedoc y Dauphiné en doscientos mil (que probablemente es demasiado alto). Languedoc, junto con Rouergue y Vivarais, tenía ciento veinte parroquias, tres sínodos, dieciséis conferencias, cuatro ministros y dieciocho candidatos, manteniéndose esta organización ante las mayores dificultades y peligros. Hasta 1729 Court vivió esta vida de riesgo, actuando no sólo como pastor sino como dirigente del movimiento entero, manteniendo una enorme correspondencia, preparando candidatos al ministerio, celebrando sínodos, elaborando memoriales para el rey y recopilando documentos para una historia de su iglesia. En septiembre de ese año resolvió dejar Francia, marchándose a Lausana, donde durante tres años los estudiantes franceses habían sido preparados para el ministerio en su país natal. Bajo su supervisión, aunque no tenía una posición fija, el seminario creció rápidamente en miembros y eficacia. Mientras tanto, un cisma surgió dividiendo la iglesia de Languedoc en dos facciones, teniendo Court que dejar Ginebra el 2 de junio de 1744 apresuradamente para Francia. Rápidamente restauró la armonía, siendo escogido diputado general en lugar de Duplan por el sínodo nacional del 18 de junio de 1744. El 2 de octubre volvió a Lausana. Ese año la Iglesia reformada contaba con treinta y tres pastores; Normandía tenía diecisiete parroquias, Poitou treinta y Dauphiné sesenta. En Nimes había veinte mil creyentes. En 1756 el número de pastores era de cuarenta y ocho, además de dieciocho candidatos y quince estudiantes. En 1763 había sesenta y dos ministros, treinta y cinco candidatos y quince estudiantes. A pesar de las ejecuciones, multas, encarcelamientos, dragonadas y el reforzamiento de las antiguas supresiones, se hizo evidente que tales medidas no podían acabar con la Iglesia, prevaleciendo un periodo tácito de tolerancia desde 1754 a 1760. Los últimos años de su vida los pasó en tranquilo retiro, lejos de la escena de la lucha. Aunque fue un prolífico escritor, la biblioteca de Ginebra contenía ciento dieciséis volúmenes de sus manuscritos, su única obra publicada de valor fue Histoire des troubles des Cévennes, ou de la guerre des Camisards (Villefranche, 1760).