Historia

CRISTÓBAL

Cristóbal es un santo grandemente honrado desde tiempos antiguos en las Iglesias católica y griega.

San Cristóbal, óleo sobre lienzo de Jusepe de Ribera.Museo del Prdao, Madrid
San Cristóbal, óleo sobre lienzo de Jusepe de Ribera.
Museo del Prdao, Madrid
Según los martirologios de Ado, Usuardo, Notker y otros, así como el Martyrologium Romanum, vivió en Samos en Licia, convirtió a muchos al cristianismo y murió como mártir bajo el emperador Decio, o, según algunos relatos, bajo un emperador (o rey) llamado Dagno. Sin embargo, no se conoce ninguna Samos en Licia y tampoco ningún Dagno. El nombre puede ser una corrupción de Daza, nombre original del emperador Maximino II (305-314). Las formas posteriores de la leyenda de Cristóbal son fantásticas en el grado más elevado. Por ejemplo, un manuscrito de Fulda lo describe de estatura gigante, con cabeza de perro y adornando su vida y muerte con los más increíbles relatos. Hay otra versión de alguna manera más atractiva y creíble, que contiene aparentemente elementos de la antigua mitología germánica, según la cual el gigante Cristóbal al principio sirvió al diablo, luego para conocer a Cristo, otra dice que para ser más fuerte que el diablo, acometió los deberes de un barquero. Finalmente un niño, a quien estaba cruzando el río sobre sus hombros, se le reveló como el Salvador, doblegó al gigante bajo las olas por su peso cada vez mayor y de esta manera lo bautizó, dándole el nombre de Cristóbal ("portador de Cristo"). La veneración de Cristóbal fue general en el este, en Italia, España, Francia, Alemania y otros países. Menciones sobre los prodigios de sus reliquias son frecuentes, como los de su cabeza, que se dice fue transportada desde Constantinopla a Francia tras la captura de la ciudad en 1204, y de su pierna, que fue guardada en Constantinopla hasta 1453. Fue una atractiva figura para el arte y la poesía medieval y está representado como un gigantón vadeando las aguas, llevando un niño en sus hombros y con un báculo verde en su mano. Su figura es frecuente en los vestíbulos de las iglesias como una especie de guardia. Hasta la Reforma se mencionan las fraternidades de San Cristóbal, especialmente para el cuidado de los viajeros. Su día en la Iglesia griega es el 9 de mayo y en la católica el 25 de julio.