Historia

CRODEGANGO († 766)

Crodegango (Hrodegando, Ruotgango, Rugando) nació en Hasbania (ex pago Hasbaniensi, en la provincia belga de Limburgo) a principios del siglo octavo y murió en Metz el 6 de marzo de 766. Era hijo de Sigramno y Landrada, perteneciente a una de las más nobles familias de los francos ripuarinos, siendo apartado para la Iglesia, admitido en el clero de la corte y elevado por Carlos Martel al puesto de refrendario, una posición influyente en los asuntos seculares y espirituales. En 742 fue nombrado obispo de Metz por Pipino y se convirtió en el medio para restablecer la relación largamente interrumpida de su país con Roma. Cuando Esteban II se vio presionado por los lombardos, Crodegango recibió de Pipino en 733 la comisión de ir a Italia y acompañar al papa a la Galia, lo que cumplió con éxito; por ello fue recompensado por el papa con la dignidad de arzobispo, el uso del pallium, el privilegio de portar la cruz ante él y de consagrar obispos, aunque Metz no era un arzobispado. Dio su propiedad para los necesitados, para la fundación de establecimientos eclesiásticos, particularmente monasterios (entre los cuales fueron notables Gorze y el restablecido Lorsch) y para el embellecimiento y renovación de iglesias. En 764 viajó a Roma en busca de reliquias, pero ha de ser recordado principalmente por sus tareas en favor de la disciplina eclesiástica y moral, que se encontraba en un bajo nivel en la Iglesia gala. Este propósito lo había cumplido en parte Bonifacio. Crodegango consideró que el medio más apropiado de llevar a cabo ese fin sería desarrollar la disciplina y modo de vida del clero regular en el clero secular. Impuso estrictamente la regla de Benito de Nursia, fortaleció la obra comenzada por Eusebio de Vercelli, Agustín y sus predecesores entre los francos y elaboró una regla de 34 capítulos. Era en gran parte una repetición verbal de la regla de Benito, reteniendo incluso el término claustrum para su nueva institución, aunque cambió episcopus y archidiaconus por abbas y præpositus y canonici por monachi. La vita canonica, el mantenimiento de las horæ canonicæ y demás, son principalmente lo mismo, difiriendo en dos lugares, ya que la identificación completa del clero secular con el regular parecía difícilmente conveniente. Esas diferencias fueron (1) la distinción entre órdenes mayores y menores, con sus interrelaciones, y (2) el voto de pobreza, que no fue exigido a los canónigos. La regla en su forma primera (comp. Mansi, Concilia, xiv. 313-314) alcanzaba sólo a la catedral de Metz. Posteriormente fue ampliada a 86 capítulos y tenía una forma más común, que se encuentra en la Regula Aquisgranensis, del año 817. Que Crodegango ayudó a difundir las costumbres romanas por Alemania lo destacó Paul Warnefreid, quien dice también que Crodegango fue obispo de Metz durante 23 años, cinco meses y cinco días. Fue enterrado en el monasterio de Gorze y su epitafio se encuentra en Mabillon, Vetera Analecta, París, 1723.