Historia

CROMWELL, THOMAS (c. 1485-1540)

Thomas Cromwell, estadista inglés, nació hacia 1485 en Putney, cerca de Londres y murió probablemente en Londres el 28 de julio de 1540.

Thomas Cromwell, grabado según una pintura de Hans Holbein el Joven, c. 1537
Thomas Cromwell, grabado según una pintura de
Hans Holbein el Joven, c. 1537
Elevación al poder.
La primera etapa de la vida de Cromwell es oscura. Parece que estuvo en el extranjero y pasó algún tiempo en Italia. Durante varios años, tras 1510, residió en los Países Bajos, suponiéndose que estuvo en contacto con la compañía London Merchant Adventurers. Hacia 1520 entró al servicio del cardenal Wolsey como consejero, estando desde ese momento su carrera bien documentada. Wolsey le comisionó en 1525 en la disolución de algunos monasterios menores, en cuya ejecución Cromwell se ganó una buena medida de rechazo. Sin embargo, el cardenal continuó favoreciéndolo, convirtiéndose pronto en su consejero confidencial. Cuando Wolsey cayó en desgracia en 1529, Cromwell ingresó en el parlamento, donde su notoria capacidad llamó la atención del rey, a cuyo servicio entró en 1530. Hacia finales de ese año era parte del consejo y un año después estaba en el círculo interno de consejeros confidenciales de Enrique VIII. Tras ello se sucedieron cargos y oficios, como secretario principal y presidente de la Cámara de Apelaciones en 1534 y Lord del sello en 1536. Con este último oficio recibió el título de Lord Cromwell de Wimbledon.

Cromwell y la Reforma.
La participación de Cromwell en la Reforma inglesa ha sido muy debatida. Durante un tiempo se le atribuyó un plan de acción completo para el rey ya en 1529, pero posteriormente se le ha evaluado como un simple agente, aunque competente, ejecutor de la voluntad del rey. La verdad es que él no estuvo al mando en ninguna manera de los cambios hasta principios de 1532, cuando la política del rey para obligar al papa a un acuerdo demostró ser un fracaso. Su política consistió en hacer realidad ciertas vagas pretensiones de supremacía que Enrique había proclamado a intervalos. Se propuso destruir el poder de Roma en Inglaterra y reemplazarlo por la supremacía real en la Iglesia. Cromwell estuvo detrás de los primeros ataques contra el papado (1532) y del acta contra el pago por los obispos de su primer año de ingresos a Roma. Procuró la sumisión del clero al rey en asuntos de legislación y en 1533 hizo que se aprobara el Acta que prohibía apelaciones a Roma, en casos matrimoniales y testamentarios. En su preámbulo, incorporaba la teoría de la soberanía nacional del Estado. A partir de ahí estuvo en completo control del gobierno, teniendo cuidado para no actuar sobre la autoridad del rey. A causa de que razones políticas y financieras hacían conveniente un ataque contra los monasterios, Cromwell fue designado por el rey vicario general, con poderes para visitar y reformar todas las instituciones monásticas. A pesar de seria oposición, especialmente en el norte, el objetivo fue llevado a cabo con rigor. Durante 1536-1540 los grandes establecimientos monásticos se sometieron mediante presión y persuasión, cesando de existir en 1540 todas las instituciones monásticas y siendo sus propiedades revertidas a la corona. Cromwell y otros oficiales reales obtuvieron grandes beneficios como recompensa, pero mientras vivió el ministro la nueva riqueza no se derrochó. En 1536, al ser recién nombrado barón, Cromwell también fue designado diputado del rey como cabeza de la Iglesia. Las convicciones religiosas de Cromwell han sido muy debatidas. Ciertamente no eran muy fuertes, subordinando por su temperamento secular la religión a las consideraciones políticas. Sin embargo, estuvo firmemente asociado a una política radical de reformas, resultado sobre todo de dificultades en el exterior. Mientras que la hostilidad entre Francia y España había impedido la intervención extranjera durante los críticos años de la Reforma, 1533-36, parecía existir el peligro de una alianza contra Inglaterra tras esa fecha. Cromwell, cuya determinación y temperamento clarividente se adaptaba menos a la conducta de los asuntos extranjeros que el hábil oportunismo de Enrique VIII, se involucró en un proyecto de alianza con los luteranos que al rey no le agradaba, al querer permanecer en la ortodoxia católica. En 1539 Cromwell cometió el error de intentar poner al rey de su lado, mediante el matrimonio con Ana de Cleves. El rey desde el principio odió a su cuarta esposa y hacia febrero de 1540 estaba claro que la alianza con los príncipes alemanes, a los que ella representaba, era innecesaria. Por lo tanto, la caída de Cromwell se produjo rápidamente. Se defendió durante unos meses, pero a principios de junio sus enemigos persuadieron a Enrique de que su vicerregente era un hereje y un traidor. El 10 de junio fue arrestado, condenado sin comparecencia y ejecutado el 28 de julio. Con todo, su caída no acabó con la Reforma.

Evaluación.
El fundamento del pensamiento de Cromwell fue la noción de la soberanía nacional del Estado, que puso en práctica mediante la expulsión del papado. En su idea del Estado y monarquía inglesa, su concepción central era la supremacía y omnipotencia de la soberanía legislativa del rey en el parlamento. En otras palabras, él quería establecer una soberanía ilimitada en las manos de una monarquía, limitada por la dependencia en el consentimiento. Su trabajo para manejar las elecciones parlamentarias, elaborar estatutos o dirigir promulgaciones legislativas, le sitúan en primera línea de los estadistas parlamentarios ingleses. También demostró su conciencia sobre la necesidad de un arreglo práctico de una clase diferente. Ningún ministro antes de él ejerció tal influencia persuasiva sobre cada detalle de la administración. Cromwell comenzó y continuó una reconstrucción que reemplazaba la administración por la casa del rey, por una administración nacional divorciada de la persona del rey y dependiente de departamentos civiles. Un aspecto que perduró, a través de muchas reformas, hasta los grandes cambios del siglo XIX.