Historia

CURTIUS, VALENTIN (1493-1567)

Valentin Curtius (Korte, Kortheim, Kortmann) nació en Lebus, Alemania, el 6 de enero de 1493 y murió en Lübeck el 27 de noviembre de 1567. Estudió primero en Lübeck y se matriculó en teología en Rostock en 1512, entrando al monasterio minorita de Santa Catalina, donde fue lector. Ganado para la Reforma por Joachim Slüter fue ministro de la iglesia del Espíritu Santo en 1528 y en 1531 de la de Santa María. En oposición a Slüter favoreció la retención de algunos himnos latinos. A causa de su oposición a la facción del pueblo dirigida por Johann Oldendorp se vio obligado a dejar Rostock en 1534. Es incierto el lugar adonde fue, pero durante muchos años, primero como diácono y tras ¿1545? como pastor principal, se estableció en San Pedro en Lübeck, que era entonces el centro del luteranismo ortodoxo en Alemania septentrional. Fue superintendente de la ciudad desde 1554 hasta su muerte.

Curtius tomó parte prominente en las contiendas confesionales tras la muerte de Lutero. Mientras oficiaba como pastor interpeló a Melanchthon sobre el Liber Augustanus (la respuesta de Melanchthon del 21 de julio de 1548); participó en la conferencia del ministerio de Lübeck contra Lorenz Mörsken; en 1551 acusó a Melanchthon de novedades en doctrina y en 1553 firmó la Sententia del ministerio contra Georg Major en favor de Flacius; en 1554 como primer acto de su superintendencia expulsó a los calvinistas franco–belgas bajo Johannes a Lasco, a quienes María Tudor había expulsado de Londres.

Curtius dirigió al ministerio en las controversias de Osiander y cripto-calvinistas y a veces fue su representante en las convenciones y disputaciones, como en Kosswig y Wittenberg (1557), Mölln (1558), Brunswick (febrero de 1561) y Lüneburg (julio de 1561). Fue autor de la corta pero importante Formula consensus de doctrina evangelii et administratione sacramentorum (la denominada Fórmula de Lübeck de febrero de 1560, considerada autodestructiva hasta 1685; en C. H. Starcke, Lübeckische Kirchen-Historie, páginas 196-197, Hamburgo, 1724) y la exhaustiva Protestatio contra synodum Tridentinam (en Starcke, páginas 208-243), ocasionada por la invitación del papa a Lübeck al concilio, 22 de abril de 1561; intenta demostrar la ilegalidad del concilio sobre siete fundamentos: (1) Porque fue convocado por el papa y no por el emperador; (2) porque el papa, rechazado por los luteranos como su enemigo, no podía ser su juez; (3) porque debía celebrarse en Alemania; (4) porque el papa mismo era parte del caso; (5) porque el laicado estaba excluido; (6) porque el objeto era aplastar a los evangélicos, no encontrar la verdad; (7) porque su norma eran las leyes papales, no la Biblia. Toda la biblioteca de Curtius fue destruida en un incendio y algunos de sus escritos pueden haberse perdido en ese tiempo.