Jean Daillé (Dallæus) nació en Chatellerault, departamento de Vienne, Francia, el 6 de enero de 1594 y murió en Charenton (suburbio oriental de París, donde los protestantes se reunían desde 1606) el 15 de abril de 1670.
Jean DailléEstudió filosofía en Poitiers y en Saumur. En 1612 el gobernador de esta ciudad, el famoso Du Plessis-Mornay, le nombró tutor de sus nietos. Con sus alumnos viajó por Italia (1619) y en Venecia conoció a Fra Paolo Sarpi. En 1623, una vez que sus alumnos habían aprobado los exámenes, se convirtió en capellán del castillo La Forêt, de Mornay. Tras la muerte de su protector, Daillé regresó a Saumur, donde preparó unas memorias de Mornay para la imprenta, siendo elegido predicador. En 1626 fue llamado para pastorear la congregación de Charenton en París. Allí se ganó la estima de todos los protestantes y aun la admiración de muchos teólogos católicos por haber sabido tratar todos los puntos controvertidos sin el apasionamiento de los primeros reformadores y haber reunido en sus obras un verdadero arsenal de todas las dificultades históricas que pueden ocurrirse contra los dogmas católicos. La reacción que en el campo católico se notó en Francia durante el siglo XVII en pro de los estudios positivos esenciales para la explanación del dogma fue ocasionada por las sagaces impugnaciones que Daillé, fundado en documentos históricos, que necesitaban de explicación circunstanciada para concordarse con las creencias religiosas. Se cuentan hasta 34 de estos escritos polemistas que así conmovieron la opinión católica. Su método consistía en querer poner en contradicción a los Padres entre sí y con los dogmas admitidos por todos los cristianos o por los católicos tan sólo. Minaba su autoridad mucho más de lo que había hecho Erasmo, andando a la caza de inexactitudes históricas y lingüísticas en el valor que se atribuía a los textos. Llegaba a establecer que los Padres eran del todo incompetentes para solucionar con sus dichos los problemas planteados por las negaciones protestantes. Se fundaba en que cada uno de ellos era falible y había de hecho caído en errores, de donde concluía que todos juntos también lo eran. Ponderaba la dificultad de entenderlos y de que hubiesen tratado precisamente de lo que se disputaba entonces. Este es el fondo de su Traité de l'employ des Saints-Pères pour le jugement des différents qui sont aujourd'hui en la religion (Ginebra, 1632). Pertenecía al partido liberal y tomó parte activa en los sínodoscalvinistas, siendo moderador en el último de Loudun.
Sus obras más importantes fueron, además de la ya citada, Apologie des églises réformées où est montrée la nécessité de leur séparation d'avec l'église Romaine, contre ceux qui les accusent de faire schisme en la Chrestienté (Charenton, 1633); De confirmationes et etrema unctione y De sacramentali, sive auriculari latinorum confessione (1661), produjeron gran efervescencia entre los teólogos católicos por ser lo mejor razonado que hasta entonces había producido el protestantismo en la negación de estos sacramentos; un ataque al uso que hacían los teólogos católicos de las Escrituras es La Foy fondeé sur les Saintes Écritures, contre les nouveaux Méthodistes (1634); otro a la práctica de ayunos y Cuaresmas, que trata de montanista, y contra la adoración de la hostia, etc. También defendió el protestantismo en su negación iconoclasta con De la créance des pères sur le fait des images (Ginebra, 1641).