Luigi de Sanctis nació en Roma el 31 de diciembre de 1808 y murió en Florencia el 31 de diciembre de 1869.
Luigi de SanctisDe su juventud se sabe poco, pero en 1831 fue ordenadosacerdotecatólico y tres años más tarde fue designado profesor de filosofía y teología en Génova, donde manifestó gran heroísmo en el cuidado de los enfermos durante una epidemia de cólera en 1835. En 1837 recibió un cargo del Santo Oficio, lo que hizo que su fe se viera gradualmente sacudida por los libros que su posición le obligaba a leer. No obstante, obtuvo una gran reputación como orador en el púlpito y desde 1840 a 1847 fue cabeza de la parroquia de Santa Madalena alla Rotonda en Roma; pero las dudas ya engendradas se complicaron por su simpatía con el movimiento por la unificación de Italia y el derribo del control papal y en 1843 fue condenado a 10 días de encarcelamiento en el monasterio de San Eusebio. La ascensión de Pío IX el 21 de junio de 1846 y la política adoptada al principio por el nuevo pontífice, llenaron a De Sanctis de esperanza, que se vio crudamente decepcionada por la encíclica del 9 de noviembre de 1846, exaltando el culto a la Virgen. De Sanctis se vio obligado a esconder sus cada vez mayores dudas, impidiéndole los lazos familiares y la posición oficial romper abiertamente con su Iglesia. En esta coyuntura entró en contacto con un clérigo escocés llamado Lowndes, residente entonces en Malta, quien le trajo saludos del ex-monje Giovanni Ciacinto Achilli, quien se había propuesto propagar el protestantismo en Malta, bajo protección británica. Una segunda entrevista con Lowndes hizo que De Sanctis obtuviera permiso para visitar Ancona, donde subrepticiamente se embarcó para Corfú, zarpando de esa isla para Malta. Rechazando toda propuesta de regresar a Roma, pasó dos años predicando en una iglesia italiana en Malta, pero con el cambio de condiciones en Italia aceptó una invitación para visitar la Toscana, donde predicó en Florencia, Legorno y las inmediaciones de Lucca, hasta que le fue ordenado por la policía que desistiera. Entonces regresó a Malta, donde el 1 de noviembre de 1848 comenzó la publicación de Il Cattolico cristiano, una hoja llena de denuncias del catolicismo y en defensa del protestantismo. En 1849 se casó y en el mismo año publicó La Confessione (Malta, 1849) y en 1850 aceptó una invitación a Ginebra para predicar entre los refugiados políticos italianos, obreros y ex-sacerdotes. Tras hacer una gira por la Suiza italiana tuvo reuniones fructíferas en el protestante Val Bregaglia. El crecimiento de la comunidad valdense en Turín le llevó a esa ciudad en 1856, siendo ordenado formalmente ministro valdense el 31 de agosto del mismo año. Pero inmediatamente surgió una división entre los valdenses, adhiriéndose una facción a sus principios originales y la otra, apoyada principalmente por fondos suplidos por bautistas y Hermanos de Plymouth, denominándose a sí misma "Iglesia italiana libre" y afirmando que ellos rápidamente convertirían toda Italia al protestantismo. Fue con este ala radical con la que De Sanctis se alineó y en 1855, en la conferencia de la Alianza Evangélica de París, logró reconocimiento y ayuda financiera para su facción. También visitó Londres en busca de fondos y fue cordialmente recibido, tomando su residencia en Génova, tras una gira por el Piamonte, donde él y sus amigos establecieron una escuela protestante. Durante esta período se dedicó a escribir, siendo los principales resultados Si può leggere la Biblia? (3ª edición, Florencia, 1866); La Religiotie degli avi (1861); La Messa (Turín, 1862) y Discussione pacifica (1863). Sin embargo, no aprobó la hostilidad de la "Iglesia libre" de los valdenses y en 1863-64 los sucesos le obligaron a protestar públicamente contra un ataque del catolicismo y el protestantismo juntamente en favor de la afirmación exclusiva de los Hermanos de Plymouth hacia el verdadero cristianismo. El resultado fue una división renovada de la "Iglesia libre", retirándose De Sanctis a Florencia, donde fue designado profesor de apologética, polémica y teología práctica en el seminario valdense, posición que desempeñó hasta su muerte.
La lista de los escritos de De Sanctis es larga. Sus principales producciones, además de las ya mencionadas son Il Celibato dei preti (n.p., 1850); Popery and Jesuitism at Rome in the Nineteenth Century (Londres, 1852); Lettera a Pio nono, vescovo di Roma (Turín, 1854); Il Primato del papa (Florencia, 1861); Osservazioni dottrinali e storiche (1865); Compendio di controversie tra la parola Dio è la teologia romana (4ª edición, 1870); Il Papa non e successore di san Pietro (4ª edición, 1887); Il Purgatorio perchè non è ammesso dagli evangelici (1898) y la más importante de todas, Roma papale (1865).