Historia

DIEPENBROCK, MELCHIOR VON (1798-1853)

Melchior von Diepenbrock nació en Bocholt, Alemania, el 6 de enero de 1798 y murió en el castillo de Johannesberg en Jauernig el 20 de enero de 1853.

Melchior von Diepenbrock
Melchior von Diepenbrock
En 1810 fue enviado a la academia militar de Bonn, de donde fue expulsado por insubordinación. Imbuido del naciente espíritu nacionalista que saturó la Alemania del periodo, se convirtió en teniente de milicia y posteriormente sirvió en Francia en un regimiento. Por consejo de sus superiores abandonó la vida militar y regresó a su hogar, siendo convertido por Michael Sailer, que entonces era profesor en Landshut. Luego estudió en esa ciudad y en 1819 resolvió ser sacerdote, estudiando en Maguncia, Münster y Regensburgo, donde Sailer había sido canónigo desde 1821. El 27 de diciembre de 1823 Diepenbrock fue ordenado sacerdote, convirtiéndose en secretario de Sailer y dedicándose al estudio del misticismo en la Edad Media, cuyo resultado fue Heinrich Susos Leben und Schriften (Regensburgo, 1829) y Geistlicher Blüthenstrauss (Sulzbach, 1829). Cuando Sailer fue consagrado obispo de Regensburgo en 1829, Diepenbrock, tras larga vacilación, aceptó una canonjía y bajo el obispo Valentine llegó a ser vicario general. Sin embargo, pronto dimitió y en un breve periodo de retiro preparó una traducción de Hendtrik Conscience bajo el título Vlämisches Stilleben (Regensburgo, 1845). Fue consagrado príncipe obispo de Breslau el 27 de julio de 1845. Al cabo de un año se vio obligado a excomulgar a todos los "católicos alemanes" para frenar las perturbaciones que este movimiento estaba causando en la diócesis de Breslau, mientras que en la revolución de 1848 apoyó la obediencia al gobierno. Por otro lado, defendió firmemente la independencia de la Iglesia respecto al Estado y protestó contra el juramento de apoyo a la constitución exigido al clero que desempeñaba posiciones oficiales. Sólo la actitud conciliatoria del Estado impidió serias controversias. Un breve papal de 24 de octubre de 1849 lo nombró vicario apostólico para el ejército prusiano. Como príncipe obispo de Breslau, Diepenbrock impulsó la causa de los monasterios, estimulando las misiones redentoristas y jesuitas entre los laicos. Fue nombrado cardenal por Pío IX en 1850 y en esa responsabilidad se enzarzó en una controversia con el superintendente protestante general de Silesia, que se quejaba de la propaganda misionera católica, recibiendo un firme rechazo de Diepenbrock.