Historia

DODWELL, HENRY (1641-1711)

Henry Dodwell, el Viejo, erudito y teólogo irlandés, nació en Dublín en octubre de 1641 y murió en Shottesbrooke, Maidenhead, el 7 de junio de 1711.

Henry Dodwell
Henry Dodwell el Viejo
Su padre, William Dodwell, estuvo en el ejército y su madre, Elizabeth, era hija de Sir Francis Slingsby. Cuando nació estaba en marcha la rebelión irlandesa, que resultó en el quebranto de un gran número de protestantes; durante los primeros seis años de su vida estuvo en Dublín, con su madre, mientras la heredad de su padre en Connaught estaba en poder de los rebeldes. En 1648 la familia se fue a Inglaterra con la esperanza de encontrar alguna ayuda de sus amigos. Primero se establecieron en Londres y luego en York, donde residía el hermano de la señora Dodwell, Sir Henry Slingbsy. Durante cinco años Dodwell fue educado en la escuela en York. Su padre regresó a Irlanda para cuidar de su posesión, muriendo por la peste en Waterford en 1650; su madre poco después murió víctima de la tuberculosis. El huérfano quedó reducido a las estrecheces más rigurosas, de las que encontró alivio en 1654 mediante su tío, Henry Dodwell, titular de Hemley y Newbourne en Suffolk, quien le pagó sus deudas, le llevó a su propia casa y le ayudó en sus estudios. En 1656 fue admitido en Trinity College, Dublín, siendo alumno favorito del doctor John Stearn, a quien tuvo considerable afecto. A su debido tiempo fue elegido miembro del consejo rector del colegio; pero en 1666 se vio obligado a dimitir por negarse a ser ordenado, condición impuesta por los estatutos del colegio para los miembros del consejo rector. El obispo Jeremy Taylor le ofreció usar su influencia para lograr una dispensa que permitiera a Dodwell mantener su puesto a pesar de los estatutos; pero Dodwell rechazó la oferta al pensar que sería un mal precedente para el colegio. Sus razones para negarse a recibir las órdenes sagradas fueron su sentido de la responsabilidad en cuanto al ministerio, la humilde opinión que tenía de sus propias aptitudes y, sobre todo, una convicción de que podía servir mejor a la causa de la Iglesia anglicana como laico que como clérigo, por la sospecha de tendenciosidad en su propio interés. En 1674 se estableció en Londres, ‘al ser un lugar donde había variedad de personas entendidas, con oportunidad de hallar libros de autores antiguos y modernos.’ En 1675 hizo amistad con el doctor William Lloyd, posterior obispo de St. Asaph y luego de Worcester y cuando éste fue hecho capellán del príncipe de Orange, le acompañó a Holanda. Él también quiso viajar con su amigo, cuando fue hecho obispo, en sus giras de visitación y otros asuntos episcopales; pero cuando Lloyd prestó el juramento de lealtad a Guillermo y María, a lo que Dodwell se negó, se produjo una ruptura entre ambos que nunca se sanó. También pasó mucho tiempo con el famoso obispo Pearson en Chester. En 1688 fue nombrado, sin ninguna solicitud por su parte, profesor Camden o prelector de historia en Oxford, impartiendo valiosas clases en ese cargo. Pero en 1691 fue privado de su profesorado porque se negó a prestar el juramento de lealtad a Guillermo y María. Se le dijo ‘mediante entendido consejo que el mandato no parecía afectar a su caso, ya que era prelector y no profesor’; pero Dodwell no era hombre que se aprovechara de tales ocasiones e igual que se negó a retener su membresía cuando no pudo cumplir las condiciones, hizo lo mismo en el caso del puesto de prelector. Todavía siguió viviendo durante algún tiempo en Oxford, retirándose luego a Cookham, cerca de Maidenhead. De allí se trasladó a Shottesbrooke, una localidad en el otro lado de Maidenhead. Francis Cherry fue quien le persuadió a que residiera allí, reuniéndose ambos en Maidenhead, adonde iban diariamente, para escuchar las noticias y saber qué libros nuevos se habían publicado. Siendo espíritus ardientes y manteniendo las mismas ideas en asuntos teológicos y políticos, consolidaron una gran amistad, acondicionando Cherry una casa para su amigo. En Shottesbrooke pasaría Dodwell el resto de su vida. En 1694 se casó con Ann Elliot, dama que en la casa de su padre se había alojado Dodwell, teniendo con ella diez hijos, de los cuales seis le sobrevivieron. Cherry y Dodwell, al ser no juramentadores no podían asistir a su iglesia parroquial, por lo que mantuvieron conjuntamente un capellán no juramentador, Francis Brokesby, que luego sería biógrafo de Dodwell. Pero en 1710, a la muerte del obispo Lloyd de Norwich, último superviviente de los prelados no juramentadores, Dodwell, con Cherry y Robert Nelson, regresaron a la comunión con la Iglesia anglicana. Fueron admitidos en St. Mildred Poultry, por el arzobispo Sharp. Al año siguiente, mientras Dodwell caminaba de Shottesbrooke a Londres, cogió un enfriamiento del que murió.

Fue estimado por todos como un hombre piadoso y entendido, siendo un firme eclesiástico anglicano, distante del puritanismo y del catolicismo. Thomas Hearne, el anticuario, fue atraído a Shottesbrooke parcialmente por su instrucción, refiriéndose constantemente en su diario al ‘gran Mr. Dodwell’ como una autoridad impecable en todos los puntos del saber. Habla de la ‘reputación que merecidamente ha obtenido de ser un erudito profundo, un hombre piadoso y de la mayor integridad’, y además ‘le tengo por ser el mayor erudito en Europa cuando murió, pero sin comparación en piedad y santidad.’ Su certero y amplio conocimiento le ganó la admiración de algunos que tenían menos simpatías que Hearne hacia sus opiniones teológicas y políticas. Gibbon, por ejemplo, en su Entraits raisonnés de mes Lectures escribió: ‘El saber de Dodwell era inmenso; en esta parte de la historia especialmente (la del alto imperio) no se le escapaba el más pequeño hecho o pasaje y su habilidad en emplearlos es igual a su saber.’ Se trataba de un tema sobre el que el gran historiador podía hablar con autoridad. Que el carácter y logros de Dodwell fueron muy estimados por sus compañeros se muestra por los numerosos testimonios. Fue decisivo en la vuelta de Robert Nelson a la Iglesia anglicana. Pero a pesar de su vasto saber, sus numerosas obras cayeron en un cierto olvido, lo cual no es extraño. Gibbon da una razón para ello: ‘Lo peor de este autor es el método y estudio, el primero embrollado más allá de lo imaginable, el segundo negligente hasta un grado de barbarismo.’ Otras razones pueden ser que el interés especial en muchos asuntos de los que escribió ya había pasado, estando inclinado a excéntricas teorías que confundían a sus amigos no menos que a sus oponentes. Por ejemplo, el obispo Ken nota con consternación las extrañas ideas ‘del excelente Mr. Dodwell’ e incluso Hearne no pudo respaldarlas totalmente. Dodwell tenía una gran veneración por el clero inglés y puede ser descrito, con más seguridad que Addison, como ‘un clérigo en peluca.’ Todos sus gustos eran clericales y sus logros teológicos como los que pocos clérigos alcanzaron. Hearne oyó que tenía el hábito de componer los sermones para su amigo Lloyd; si es verdad o no, sus escritos muestran que estaba en su atmósfera al hacerlo.

Dodwell fue un voluminoso escritor sobre una inmensa variedad de asuntos, mostrando en ellos gran saber, ingenio y, a pesar de ciertas excentricidades, grandes poderes de razonamiento. Su primera publicación fue una edición de la oba de su tutor, el doctor Stearn, De Obstinatione, esto es, Concerning Firmness and not sinking under Adversities. Stearn acabó su obra poco antes de morir, deseando que fuera publicada por su antiguo alumno, Dodwell, quien escribió el prólogo. Luego pubilcó Two Letters of Advice, (1) for the Susception of Holy Orders, (2) for Studies Theological. Fueron escritas en primera instancia para beneficio de un hijo del obispo Leslie y un hermano de Charles Leslie, quien fue amigo de Dodwell en Shottesbrooke, Su siguiente publicación (1673) fue una edición de Introduction to a Devout Life de Francisco de Sales, escribiendo un prefacio a la misma, pero sin poner su nombre. En 1675 escribió Some Considerations of Present Concernment, en la que, como todos los eclesiásticos del momento, combatía vehementemente la postura de los católicos, publicando al año siguiente Two Discourses against the Papists. Su siguiente publicación fue una elaborada obra, titulada Separation of Churches from Episcopal Government, as practised by the present Nonconformists, proved schismatical, pero denominada resumidamente Book of Schism. Por supuesto esta obra levantó gran oposición. Entre sus oponentes estuvo Richard Baxter, que suscitó en 1681 Reply to Mr. Baxter y otros tratados. En 1683 publicó A Discourse of the One Altar and the One Priesthood insisted on by the Ancients in their Disputes against Schism, también ocasionada por su disputa con Baxter. Dos años antes añadió a Two letters for advice un tratado sobre Phoenincian History de Sanchoniathon. En 1682 publicó Dissertations upon St. Cyprian, llevando a cabo el deseo del doctor Fell, obispo de Oxford y deán de Christ Church, editor de las obras de Cipriano. En 1685 publicó un tratado De Sacerdotio Laicorum, contra Grocio, ocasionado de nuevo por los escritos de Baxter y en 1668 añadió algunas disertaciones a las de su fallecido amigo, el obispo Pearson, sobre la sucesión de los obispos de Roma y en 1689, de nuevo por sugerencia de Fell, Dissertations on Irenaeus, que, sin embargo, fue solo un fragmento de lo que se proponía. En el intervalo entre la suspensión y privación de los obispos no juramentadores, Dodwell publicó A Cautionary Discourse of Schism, with a particular Regard to the Case of the Bishops who are Suspended for refusing to take the New Oath, donde el título ya indica su contenido. Por supuesto la ‘precaución’ en su Cautionary Discourse no fue tenida en cuenta; los obispos fueron privados y Dodwell presentó Vindication of the Deprived Bishops. Luego siguió un tratado que era un prefacio a la última obra, pero publicado después separadamente, titulado The Doctrine of the Church of England concerning the Independence of the Clergy in Spirituals. En 1704 apareció su Paraenesis to Foreigners concerning the late English Schism; en 1705 A Case in View Considered, ’para mostrar que en caso de que los padres entonces invalidados dejaran todas sus sedes vacantes, ya sea por muerte o dimisión, no deberíamos ser obligados a mantener nuestra separación de esos obispos que son culpados del infeliz cisma.’ En 1710-11 ocurrió el supuesto evento y Dodwell escribió The Case in View, now in Fact, en el que exhortaba a los no juramentadores a regresar a la Iglesia anglicana, habiendo poca duda de que esos dos tratados indujeron a muchos de ellos (entre los que Dodwell era muy considerado y reverenciado) a abandonar su separación. El último tratado fue precedido por A farther prospect of the Case in View, en el que Dodwell responde a las objeciones a su primera obra, especialmente las relacionadas con unirse a lo que se denominaba ‘oraciones inmorales.’ Aparte de estas obras sobre la controversia no juramentadora, escribió una gran cantidad de libros sobres cuestiones históricas, clásicas y teológicas, siendo los principales: An Invitation to Gentlemen to acquaint themselves with Ancient History (1694); Annales Thucydideani y Annales Xenophontiani (1696); Annales Velleiani, Quintiliani, with two appendices on Julius Celsus and Commodianus (1698); An Account of the lesser Geographers (vol. i. 1698, vol. ii. 1703, vol. iii. 1712); A Treatise on the Lawfulness of Instrumental Musick in Churches (1698) ocasionado por una disputa en cuanto a un órgano en la iglesia de Tiverton en 1696; An Apology for Tully's (Cicero's) Philosophical Writings (1702); A Discourse against Marriages in different Communions (1702); De Cyclis (1702); A Discourse concerning the Time of Phalaris (1704); A Discourse concerning the Time of Pythagoras; Against Occasional Communion (1705); Incense no Apostolical Tradition (1711); An Epistolary Discourse concerning the Soul's Immortality, donde mantuvo que el alma es hecha inmortal en el bautismo; Notes on an Inscription on Julius Vitalis and that on Menonius Calistus, and on Dr. Woodward's Shield.