Historia

DOOLITTLE, THOMAS (1631/32-1707)

Thomas Doolittle, tutor no conformista inglés, nació en Kidderminster en 1631 o 1632 y murió en Londres el 24 de mayo de 1707.

Thomas Doolittle
Thomas Doolittle
Era el tercer hijo de Anthony Doolittle, guantero, y mientras estaba en la escuela primaria de su ciudad natal, escuchó predicar a Richard Baxter como disertante (nombrado el 5 de abril de 1641) de los sermones que luego publicó con el título The Saint's Everlasting Rest (1653). Esas alocuciones produjeron su conversión. Empleado con un abogado rural, tuvo escrúpulos de copiar escritos en domingo, yéndose a casa decidido a no seguir la profesión de leyes. Baxter lo alentó a entrar al ministerio, siendo admitido como becario en Pembroke Hall, Cambridge, el 7 de junio de 1649, teniendo entonces '17 annos natus'. Por lo tanto, podría haber nacido en 1630, como declaró en sus Memoirs. La fuente del error es que otro Thomas, hijo de William y Jane Doolittle, fue bautizado en Kidderminster el 20 de octubre de 1630. Su tutor fue William Moses, que sería expulsado de la rectoría de Pembroke. Doolittle obtuvo la maestría en Cambridge. Al salir de la universidad se fue a Londres, donde se hizo popular como predicador y en preferencia a otros candidatos fue elegido (1653) como pastor por los feligreses de St. Alphage, London Wall. El beneficio es descrito como secuestrado en la lista de Rastrick citada por Palmer, pero James Halsey, doctor en teología, rector privado, había muerto hacía doce o trece años. Doolittle recibió la ordenación presbiteriana. Durante los nueve años de su titularidad mantuvo plenamente su popularidad. Por la aprobación del Acta de Uniformidad (1662) 'consideró que era su deber ser no conformista.' Era pobre y el día después de su sermón de despedida un feligrés le hizo un bienvenido donativo de 20 libras. Se construyó una residencia para Doolittle, pero parece haber sido propiedad privada; tampoco fue a parar a su sucesor, Matthew Fowler, doctor en teología, ni Doolittle continuó disfrutándola. Se trasladó a Moorfields y abrió una escuela de internado, que tuvo tanto éxito que tomó una casa más grande en Bunhill Fields, donde fue ayudado por Thomas Vincent, expulsado de St. Mary Magdalene, Milk Street.

En el año de la peste (1665) Doolittle y sus alumnos se trasladaron a Woodford Bridge, cerca de Chigwell, al lado de Epping Forest, quedando Vincent atrás. Al volver a Londres en 1666, Doolittle fue uno de los ministros no conformistas que, desafiando la ley, construyeron lugares de predicación cuando las iglesias estaban cayendo en ruinas después del gran incendio. Su primera casa de reunión (probablemente una estructura de madera) estuvo en Bunhill Fields, donde estuvo tranquilo. Pero cuando transfirió su congregación a un edificio grande y sólido (el primero de ese tipo en Londres, si no en Inglaterra) que había erigido en Mugwell (ahora Monkwell) Street, las autoridades pusieron en marcha la ley en su contra. El lord alcalde amigablemente se esforzó por convencerlo para que dejara de predicar, a lo que se negó. El siguiente sábado alrededor de la medianoche su puerta fue violentada por una fuerza enviada para arrestarlo. Se escapó por una pared, teniendo la intención de predicar al día siguiente, pero fue disuadido por sus amigos, uno de los cuales (Thomas Sare, expulsado de Rudford, Gloucestershire) tomó su lugar en el púlpito. El sermón fue interrumpido por la aparición de una tropa. Como el predicador se mantuvo firme, 'el oficial ordenó a sus hombres que dispararan.' 'Dispara, si te agrada', fue la respuesta. Hubo un considerable alboroto, pero no se hicieron arrestos. Pero la casa de reuniones fue requisada en nombre del rey y durante algún tiempo fue utilizada como capilla del lord alcalde. En la indulgencia del 15 de marzo de 1672, Doolittle obtuvo una licencia para su casa de reuniones. El documento original, fechado el 2 de abril, todavía existe. La casa de reuniones se describe como 'una habitación contigua a la vivienda de Thomas Doelitle en Mugwell Street.' Doolittle era el dueño del edificio, pero ahora residía en Islington, donde su escuela se había convertido en una academia para 'el saber universitario.' Cuando Carlos II (8 de marzo de 1673) rompió el sello de su Declaración de Indulgencia, invalidó así las licencias otorgadas, por lo que Doolittle dirigió su academia con gran precaución en Wimbledon. Sus biógrafos presentan este traslado como consecuencia de la aprobación (puede haber sido un ejemplo de aplicación) de Five Mile Act (1665). En Wimbledon estuvo a punto de ser arrestado. Regresó a Islington antes de 1680, pero en 1683 fue desalojado nuevamente. Se fue a Battersea (donde sus bienes fueron incautados) y de allí a Clapham. Estos cambios destruyeron su academia, pero no antes de que contribuyera a la educación de algunos hombres notables. Matthew Henry, Samuel Bury, Thomas Emlyn y Edmund Calamy estuvieron entre sus alumnos. Dos de sus alumnos, John Kerr y Thomas Rowe lograron distinción como tutores no conformistas. La academia llegó a su fin en 1687, cuando Doolittle vivía en St. John's Court, Clerkenwell, y tuvo a Calamy por segunda vez bajo su techo durante algunos meses como pensionista. Hasta la muerte de su esposa todavía continuaba recibiendo estudiantes para el ministerio, pero no más de uno a la vez. Su último alumno fue Nathaniel Humphreys.

El Acta de Tolerancia de 1689 dejó a Doolittle libre para reanudar sus servicios en Mugwell Street, predicando dos veces cada domingo y dando alocuciones los miércoles. Vincent, su ayudante, murió en 1678; más tarde tuvo como asistentes a su alumno, John Mottershead (trasladado a Ratcliff Cross), a su hijo, Samuel Doolittle (trasladado a Reading) y a Daniel Wilcox, quien le sucedió. El hijo y biógrafo de Emlyn dice de Doolittle que era 'un teólogo muy digno y diligente, sin embargo no era eminente para la brújula del conocimiento o la profundidad de pensamiento.' Esta estimación es corroborada por su Body of Divinity, un comentario concienzudo y prolijo del Catecismo Menor de Westminster, más notable por su minuciosidad y unción que por su alcance intelectual. Su pacto privado de religión personal (18 de noviembre de 1693) ocupa seis páginas en folio apretadamente impresas. Había sufrido de piedra durante mucho tiempo y de otras debilidades, pero su última enfermedad fue muy breve. Predicó y catequizó con gran vigor el domingo 18 de mayo, pasó en la cama la última parte de la semana, permaneció inconsciente dos días y murió el sábado. Fue el último sobreviviente del clero expulsado de Londres. Doolittle se casó en 1653, poco después de su ordenación; su esposa murió en 1692. De su familia de tres hijos y seis hijas todos, excepto una hija, estaban muertos en 1723.

Las veinte publicaciones de Doolittle están cuidadosamente enumeradas al final de Memoirs (1723), probablemente por Jeremiah Smith. Comienzan con Sermon on Assurance in the Morning Exercise at Cripplegate, 1661; A Treatise concerning the Lord's Supper, 1665; A Call to Delaying Sinners, 1683; The Saint's Convoy to, and Mansions in Heaven, 1698. Póstuma fue A Complete Body of Practical Divinity, &c. 1723.

El siguiente es un pasaje de un sermón de Doolittle titulado How May the Duty of Family Prayer Be Best Managed fur the Spiritual Benefit of Every One in the Family?

'PROPUESTA 1: Dios es el Fundador de todas las familias; por tanto, estas deberían orar a Él. La sociedad familiar suele estar formada por estas tres combinaciones: Marido y mujer, padres e hijos, amos y siervos, aunque puede haber una familia donde esto no sea así, aun estando dentro de estos parámetros, todas estas combinaciones son de Dios. La institución de marido y mujer viene de Dios (21 Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. 22 Y de la costilla que el SEÑOR Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hom[…]Génesis 2:21-24) y también la de padres e hijos, y amos y siervos. La autoridad de uno sobre otro y la sujeción del otro al uno están instituidas por Dios y fundadas en la ley de la naturaleza, que es la ley de Dios. Él no sólo creó a las personas consideradas por separado, sino también a esta sociedad. Y, así como la persona individual está sujeta a dedicarse al servicio de Dios y orar a Él, así también la sociedad familiar está sujeta conjuntamente a lo mismo, porque la sociedad es de Dios. ¿Acaso ha designado Dios a esta sociedad sólo para el consuelo mutuo de sus miembros o del conjunto de la familia, o también para que el grupo mismo le brinde su propia gloria? ¿Y puede darle gloria a Dios esta sociedad familiar si no le sirve y ora a Él? ¿Le ha dado Dios autoridad a aquel que manda y gobierna, y al otro el encargo de obedecer, sólo en referencia a las cosas mundanas y no en las espirituales? ¿Puede ser el consuelo de la criatura el fin supremo de Dios? No; el fin es su propia gloria. ¿Acaso alguien, por la autoridad de Dios y el orden de la naturaleza, es el paterfamilias, "el amo de la familia", así llamado en referencia a sus sirvientes y también a sus hijos, por el cuidado que debería tener de las almas de los siervos y de que adoren a Dios con él, como también lo hacen sus hijos? ¿No debería mejorar el poder que ha recibido de Dios sobre todos ellos, para Él y para el bienestar de las almas de ellos, llamándolos conjuntamente a adorar a Dios y a orarle? Que juzguen la razón y la fe.

PROPUESTA 2: Dios es el Dueño de nuestras familias; por tanto, deberíamos orarle a Él, que es nuestro Dueño y Propietario absoluto; no sólo por la supereminencia de su naturaleza, sino también por medio del derecho de creación al habernos dado el ser y todo lo que tenemos. Nosotros mismos y todo lo que es nuestro (siendo nosotros y lo nuestro más suyo que nuestro), estamos incuestionablemente sujetos a entregamos a Dios en lo que pudiéramos ser más útil para el interés y la gloria de nuestro Dueño. ¿De quién son, pues, sus familias, sino de Dios? ¿Desmentirán ustedes a Dios como Dueño suyo? Aunque lo hicieran, en cierto modo siguen siendo suyos, a pesar de que no sería mediante la resignación ni consagrándose por completo a Él. ¿De quién prefieren que sean sus familias, de Dios o del diablo? ¿Tiene el diablo algún derecho a sus familias? ¿Servirán estas al diablo que no tiene derecho alguno sobre ustedes ni sobre la creación, la preservación o la redención? ¿Y no servirán ustedes a Dios que, por medio de todo esto, tiene derecho sobre ustedes y una propiedad absoluta y completa en ustedes? Si dicen que sus familias son del diablo, sírvanle a él. Pero si afirman que son de Dios, entonces sírvanle a Él. ¿O acaso dirán: "Somos de Dios, pero serviremos al diablo"? Si no lo dicen, pero lo hacen, ¿no es igual de malo? ¿Por qué no se avergüenzan de proceder así y sí se abochornan de hablar y decirle al mundo lo que hacen? Hablen, pues, en el temor de Dios. Si sus familias como tales son de Dios, ¿no sería razonable que le sirvieran y le oraran a Él?

PROPUESTA 3: Dios es el Amo y Gobernador de sus familias; por tanto, como tales, ellas deberían servirle y orar a Él. Si Él es su Dueño, también es su Soberano y, ¿acaso no le da leyes por las que caminar y obedecer, no sólo como personas particulares, sino también como sociedad combinada? (25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gl[…]Efesios 5:25-33; 6:1-10; 5 Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. […]Colosenses 3:19-2,5; 4:1). ¿Es, pues, Dios el Amo de su familia, y no debería ésta servirle? ¿Acaso no le deben obediencia los súbditos a sus gobernantes? "El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor?" (El hijo honra a su padre, y el siervo a su señor. Pues si yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si yo soy señor, ¿dónde está mi temor?--dice el SEÑOR de los ejércitos a vosotros sacerdotes que menospreciáis mi nombre--. Pero vosotros decís: "¿En qué […]Malaquías 1:6). Sí, ¿dónde? Desde luego no en las familias impías que no oran.

PROPUESTA 4: Dios es el Benefactor de sus familias, por tanto, deberían servir a Dios en oración y alabanza a Él. Dios no los hace buenos y les da misericordias como personas individuales solamente, sino también como una sociedad conjunta. ¿No es la continuidad del padre de familia una merced hacia toda la familia y no sólo hacia él? ¿No es la continuidad de la madre, los hijos y los siervos en vida, salud y existencia, una clemencia para toda la familia? Que tengan ustedes una casa donde vivir juntos y comida para compartir en familia ¿no son para ustedes misericordias jarrailiares? ¿No clama esto a gritos en sus oídos y su consciencia para que den gracias, juntos, a su espléndido Benefactor, y para orar todos por la continuidad de estos así como para que se concedan más cosas según las vayan necesitando? No tendría fin declarar de cuántas formas Dios es el Benefactor de sus familias de manera conjunta y serán ustedes unos desvergonzados si no le alaban juntamente por su generosidad. Una casa así es más una pocilga de cerdos que una morada de criaturas racionales.
¿No llamará Dios a dar cuentas a estas familias que no oran como lo hizo en ¡Oh generación, atended a la palabra del SEÑOR! ¿He sido yo un desierto para Israel, o una tierra de densa oscuridad? ¿Por qué dice mi pueblo: "Vaguemos; no vendremos más a ti"?[…]Jeremías 2:31? "¡Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová. ¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Somos libres; nunca más vendremos a ti?". ¿Se ha olvidado Dios de ustedes? Hablen familias impías que no oran. ¿Se ha olvidado Dios de ustedes? ¡No! Cada bocado de pan [que] comen les dice que Dios no se olvida de ustedes. Cada vez [que] ven su mesa puesta y la comida sobre ella, comprueban que Dios no se olvida de ustedes. "Entonces, ¿por qué -dice Dios no vendrá esta familia a mí? Cuando tienen con qué alimentar a sus hijos y estos no lloran pidiendo pan, [de manera que] el padre no se ve obligado a decir "¡Te daría pan, hijo mío, pero no lo tengo!". ¿Por qué no vienen a mí? Viven juntos y comen juntos a mis expensas, cuidado y custodia y, a pesar de ello pasan los meses y nunca vienen a mí. Y que sus hijos estén en su sano juicio, tengan ropa, miembros, no hayan nacido ciegos ni tenido un nacimiento monstruoso, y les haya hecho bien de mil maneras, puede decir Dios, ¿Por qué, pues, viven años enteros juntos y, sin embargo, no vienen a mí juntos? ¿Han encontrado a alguien más capaz o más dispuesto a hacerles el bien? Jamás lo hallarán. ¿Por qué son, pues, tan ingratos que no vienen a mí?".
Saben cuando Dios es el Benefactor de las personas (y existe la misma razón para las familias) y no le sirven, ¡qué monstruosa perversidad! Dios los ha mantenido a salvo en la noche y, sin embargo, por la mañana no dicen: "¿Dónde está el Señor que nos ha preservado? ¡Vengan, vengan, alabémosle juntos!". Dios les ha hecho bien a ustedes y a sus familias durante tantos años; pero no dicen: "¿Dónde está el Señor que ha hecho tan grandes cosas por nosotros? ¡Vengan! Reconozcamos juntos su misericordia". Dios los ha acompañado en la aflicción y en la enfermedad de la familia: La plaga ha estado en la casa y, a pesar de ello, están vivos -la viruela y las ardientes fiebres han estado en sus casas y, con todo, ustedes siguen vivos, su compañero/a conyugal ha estado enfermo/a y se ha recuperado; los niños casi han muerto y se han curado. Pero ustedes no dicen: "¿Dónde está el Señor que nos ha salvado de la tumba y nos ha rescatado del abismo para que no nos pudramos entre los muertos?". Pero no oran a él ni alaban juntos a su maravilloso Benefactor. ¡Que se asombren de esto los muros mismos entre los cuales viven estos ingratos desgraciados! ¡Que tiemblen las vigas y las columnas de sus casas! ¡Que los travesaños mismos del suelo que pisan sobre el que caminan se asusten horriblemente! ¡Porque aquellos que viven juntos en semejante casa se van a la cama antes de orar conjuntamente! ¡Que la tierra se sorprenda porque las familias que el Señor alimenta y mantiene son rebeldes y desagradecidas, y son peores que el buey mismo que conoce a su dueño y tienen menos entendimiento que el asno! (2 Oíd, cielos, y escucha, tierra, porque el SEÑOR habla: Hijos crié y los hice crecer, mas ellos se han rebelado contra mí. 3 El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo; pero Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento. […]Isaías 1:2-3).

De lo que se ha dicho razono de esta manera: Si Dios es el Fundador, Dueño, Gobernador y Benefactor de las familias, que estas le adoren conjuntamente y oren a Él.