Historia
DRACONCIO, BLOSIO EMILIO
Blosio Emilio Draconcio nació en África y destacó en la segunda mitad del siglo quinto. Su poema en honor de un gobernante extranjero (posiblemente el emperador de oriente) suscitó la ira del rey godo Guntamundo (484-496), quien confiscó su propiedad y lo encarceló. En vano procuró recuperar el favor real por su elegía Satisfactio; su De laudibus Dei fue también escrito en prisión. El segundo poema está dedicado a la creación, preservación y redención del mundo y al amor del hombre a Dios. En su juventud, o al menos antes de su encarcelamiento, Draconcio escribió breves poemas seculares, épicas basada en leyendas helénicas (Hylas, Medea, Raptus Helenæ y Orestis Tragædia), dos epitálamos y temas retóricos (Verba Herculis, Deliberativa Achillis y Controversia de statua viri fortis). Los dos poemas cristianos, que alientan un espíritu devocional, demuestran habilidad lingüística y métrica y muestran un extenso conocimiento de la Biblia y de la literatura profana. Sólo la primera parte del Laudes Dei, el Hexaemeron creationis mundi, fue conocido por Isidoro de Sevilla (De vir. ill., xxiv) y esta porción fue primero editada (pobremente) por el obispo Eugenio II de Toledo. Por deseo del rey visigodo Chindasvinto (642-649), Eugenio también preparó una infeliz edición de la Satisfactio. El auténtico Draconcio fue conocido primero por medio de Arévalo.