Jean Du Vergier (Du Verger) de Hauranne, usualmente llamado Saint-Cyran, nació en Bayona, Francia, en 1581 y murió en París el 11 de octubre de 1643.
Jean Du Vergier de HauranneEstudió en la universidad de Lovaina, donde se enseñaba a los Padres de la Iglesia y a Agustín, con la exclusión parcial del escolasticismo prevaleciente, y en París en 1605 conoció a Cornelio Jansenio, con quien formó una íntima amistad que duró toda su vida. Desde 1611 a 1616 vivieron en retiro cerca de Bayona, dedicándose a los estudios patrísticos, pero en 1617 Jansenio regresó a Lovaina y cinco más años más tarde Du Vergier se estableció en París. Sin embargo, estuvieron en constante correspondencia sobre el asunto de las grandes "reformas" que inflamaban los corazones de ambos. A Vicente de Paúl, a quien procuró ganar para su causa, Du Vergier le declaró que había visto una gran luz y que no había Iglesia ni la había habido durante cinco o seis siglos; fue una fuente abundante de agua pura, pero ahora era un canal seco. Denominó al concilio de Trento una asamblea política y declaró que los primeros escolásticos, junto con Tomás de Aquino, habían sido causa de grandes males. En 1624 entró en conflicto con los jesuitas por un libro dirigido contra Garasse, miembro de la orden, siendo la obra condenada por la Sorbona, según afirmaron los jansenistas, por instigación de los jesuitas. Una batalla más duradera comenzó en 1631 con la publicación de la Opera de un ficticio teólogo Petrus Aurelius. Este libro se atribuyó generalmente a Du Vergier, aunque la mayor parte había sido escrita por su sobrino bajo su supervisión. La obra está basada en el conflicto que se había desatado entre los católicos ingleses por la acción del vicario papal, quien había reducido los derechos y privilegios de las órdenes religiosas. Los jesuitas quedaron afectados principalmente, habiendo sido los más firmes campeones de la causa católica en Inglaterra desde el reinado de Enrique VIII, por lo que habían adquirido prerrogativas especiales. Aurelius acusó a los jesuitas de intentar establecer una Iglesia invisible con Cristo como cabeza solamente para sus propios propósitos. Repudió su argumento de que el papa era el obispo universal de quien emanaba el poder episcopal, basando la autoridad del obispo en la unción del Espíritu Santo. A los servicios de las órdenes monásticas, a quienes los jesuitas señalaban como introductores del cristianismo en las islas británicas, Aurelius equiparó el del clero secular inglés, que había cooperado con sus hermanos franceses en combatir el pelagianismo que los monjes siempre habían defendido. El jesuita Sirmon replicó a Aurelius y la controversia incluyó pronto todo el asunto del clero secular opuesto a las órdenes. La asamblea general del clero otorgó su sanción a la obra de Aurelius, haciendo que fuera impresa en 1641 y de nuevo en 1646; pero 10 años más tarde, en el primer enfrentamiento del conflicto jansenista, pronunció su condenación contra el libro.
Jean Du Vergier de Hauranne, grabado de Jean BoulangerEn 1635 Saint-Cyran era confesor de la abadía de Port-Royal, siendo director espiritual del grupo de solitarios, entre los cuales estaban los hermanos Le Maître y Lancelot, que comenzaron a reunirse allí después de 1636. Con celo característico predicó sobre la santidad del oficio sacerdotal y de la gracia que debería haber en el confesionario y la predicación pública. El odio de sacerdotes envidiosos hizo que Richelieu se pusiera contra él y el 14 de mayo de 1638 fue enviado prisionero a la torre de Vincennes. Allí fue encerrado hasta dos meses después de la muerte del cardenal, saliendo de la prisión quebrantado, aunque el poder de su irreductible espíritu le mantuvo en su deber hasta su muerte unos ocho meses más tarde.