Historia

DULCIDIO

Dulcidio o Dulcidius, prelado español del siglo IX, fue enviado por el rey Alfonso III a Córdoba para implorar el favor de Abu-Alí (883), que acababa de devastar algunas tierras de cristianos. No sólo obtuvo una paz honrosa, sino también consiguió llevarse los cuerpos de Eulogio y Leocricias, que fueron transportados a Oviedo. Como recompensa se le nombró obispo de Salamanca. Se le atribuye, por Pellicer, una crónica latina, que fue publicada después en castellano; otro autor, Nicolás Antonio, no comparte tal opinión. El título con el que se publicó es: Chronica de España, de Dulcidio, presbytero de Toledo, obispo de Salamanca y embaxador del Serenísimo rey D. Alfonso tercero de este nombre al califa de Córdoba el año 883.