Martin von Dunin nació en Wat, cerca de Rawa, Polonia, el 11 de noviembre de 1774 y murió en Posen el 26 de diciembre de 1842.
Martin von DuninEra hijo de un terrateniente y estudió en el Collegium Germanicum en Roma. Tras haber ocupado varias posiciones como clérigo fue hecho obisposufragáneo del arzobispo Thephilus von Wilicki en Posen y le sucedió en el arzobispado en 1831. Su importancia yace por la controversia entre la Iglesia católica y el gobierno prusiano sobre los matrimonios mixtos. La costumbre en Posen fue laxa hasta la aparición de un breve de Pío VIII, fechado el 25 de marzo de 1830. Dunin deseaba imponer ese breve en Posen o solicitar a la curia directrices especiales sobre los matrimonios mixtos en su archidiócesis. El gobierno prusiano rechazó ambas solicitudes. Una vez que la alocución de Gregorio XVI el 10 de diciembre de 1837 relativa a Droste-Vichering se dio a conocer, Dunin, bajo su propia responsabilidad prohibió a su clero, bajo pena de suspensión, asistir a cualquier matrimonio mixto, a menos que la educación de los hijos en la fe católica hubiera sido previamente prometida. Se afirmó en esa postura en sus circulares, incluso contra la autoridad del ministerio real. Por consiguiente se entabló un pleito contra él, aunque mantuvo que el caso no debía estar bajo el conocimiento del tribunal civil, rechazando el clero dar su testimonio. De su lado se pusieron el príncipe obispo de Ermland, Stanislaus von Hatten y el obispo Sedlag de Kulm, pero no el príncipe obispo Sedlnitzky de Breslau. La sentencia del alto tribunal de apelaciones en Posen se pronunció en 1839 contra el arzobispo por exceder su poder oficial, condenándolo a seis meses de encarcelamiento en una fortaleza y removiéndolo de su cargo. Para el primer castigo el rey sustituyó el requerimiento por el de que estuviera en Berlín hasta que se resolviera la controversia. No obstante, Dunin dejó la capital secretamente y regresó a Posen para retomar las funciones de su oficio. El 8 de octubre de 1839 fue arrestado y llevado a la fortaleza de Kolberg, donde permaneció hasta que el rey murió. Federico Guillermo IV le puso en libertad e incluso le restauró al oficio tras haber modificado sus detestables regulaciones. Sin embargo, el gobierno no pudo garantizar ningún reconocimiento de la antigua costumbre. En conjunto, las acciones de Dunin no tienen la misma importancia que el procedimiento de Droste-Vischering, aunque su capítulo de la catedral, el clero diocesano y la nobleza permanecieron a su lado y la antítesis de los sentimientos polaco y alemán entró en liza.