Historia
EADBURGA
Eadburga, religiosa benedictina del monasterio de Dormuncastle, Inglatetra, murió a fines del siglo VII o principios del VIII. Era hija del rey Penda, de Mercia, que tanta guerra y daño causó a los cristianos de aquella isla. Su hija se mantuvo íntegra en medio de tantos peligros e ingresó en el monasterio, que entonces gobernaba su hermana Kuneburga, pasando ya el resto de su vida allí. Sus reliquias fueron llevadas después a Petersbourgh y más tarde a Flandes (hasta 1040) y colocadas en el monasterio de San Winoco, donde permanecieron hasta que los protestantes las redujeron a cenizas en 1558.