Historia
EBO († 851)
Ebo (Ebbo) nació en un Estado de la corona franca al este del Rin a finales del siglo octavo y murió en Hildesheim el 20 de marzo de 851. Su padre era un siervo, pero fue educado en la escuela cortesana de Carlomagno, convirtiéndose en el amigo de juventud del posterior emperador Ludovico Pío, quien le elevó en 816 al arzobispado de Reims. En 823 dirigió una gran misión franca a Dinamarca y fue designado por el papa legado apostólico del norte. Desde Sleswick, donde se asentó primeramente, penetró en territorio pagano, liberando a muchos cristianos cautivos de la esclavitud, fundando un monasterio en Holstein y de este modo pavimentando el camino para la transición de Dinamarca al cristianismo. En los partidismos y luchas por el trono que posteriormente desordenaron el imperio, se puso de parte de los oponentes del emperador Ludovico Pío, interviniendo en la humillación de éste y siendo recompensado a consecuencia por Lotario, con la opulenta abadía de St. Vedast en Arras. Pero cuando Ludovico Pío salió victorioso, Ebo fue destituido de todos sus cargos y honores en el sínodo de Diedenhofen en 835, quedando encerrado como prisionero de Estado en la abadía de Fulda. Solamente tras la muerte del emperador pudo recuperar su libertad y regresar a Reims. Poco después, al ser desterrado de nuevo por Carlos el Calvo, huyó a Italia, hasta que Luis el Germánico le llamó y le recompensó con el obispado de Hildesheim. Aquí tuvo un corto período de paz. Hay dos pequeños escritos que le son atribuidos: Indiculum de ministris Remensis eclesiæ y Apologia archiepiscopi Remensis cum ejusdem ad gentes septentrionales legatione (Bouquet, Recueil, vi. 254 y sig., vii. 277 y sig.). Se ha sugerido que pudo ser el autor o instigador de las Decretales pseudo-Isidorianas.