Historia

ECÓNOMO, CONSTANTINO (1780-1857)

Constantino Ecónomo, prominente teólogo griego, nació (según algunas autoridades) en Tcharitchena, a 96 kilómetros al sudoeste de Salónica, el 8 de septiembre de 1780 y murió en Atenas el 20 de marzo de 1857. Primero fue educado por su padre, quien era ecónomo (vicario general) de la diócesis de Elasson en Tesalia, y luego en Ampelacia por Zeses Cabras, un médico que había estudiado en Jena. Fue ordenado a temprana edad y sucedió a su padre como ecónomo de Elasson. Allí publicó su primera obra literaria, una corta defensa de su obispo Joannicius. Habiendo tomado parte en un malogrado levantamiento contra Alí Pashá, se vio obligado a huir, y, tras encontrar refugio en un monasterio bajo la protección del patriarca Jorge V, obtuvo de él una posición en la bien conocida escuela superior en Esmirna. Allí trabajo con notorio éxito bajo Constantino Cumas, posterior autor de la gran obra histórica Historiai tōn anthrōpinōn praxeōn (Viena, 1838) y adquirió considerable fama como predicador. Un memorial permanente de su actividad está preservado en lo que puede ser denominada su más importante obra teológica, la Catēchēsis, ē orthodoxos didaskalia tēs christianikēs pisteos, impresa en Viena. Es una revisión del catecismo de Platón, pero escrito de nuevo tan completamente que es sustancialmente una obra independiente. Una destacada característica es la forma en que el autor da expresión, hasta donde es posible para un teólogo "ortodoxo", a la interpretación paulina del evangelio. La gran oposición de pecado y gracia lo domina y le lleva a conclusiones notoriamente provechosas.

Desafortunadamente su estancia en Esmirna se vio truncada por la envidia de los amigos y defensores de la escuela evangélica en Esmirna. Fue llamado a Constantinopla como ecónomo principal de la sede patriarcal y tuvo un amplio campo como predicador en el centro del cristianismo "ortodoxo". Pero una vez más su obra sería interrumpida, esta vez por el estallido de la guerra griega por la libertad. Escapó a Odessa, donde pronunció un notable sermón funeral con ocasión del fallecimiento del patriarca Gregorio, quien había caído víctima de la furia de los turcos (publicado con otras cinco alocuciones bajo el título de Logoi ekklēsiastikoi, Berlín, 1833).

Su fama como predicador, orador por la causa de la libertad cristiana y erudito, atrajo la atención del zar, quien le llamó a San Petersburgo. Allí pudo terminar sus grandes obras filosóficas y aumentar su renombre como predicador. El patriarca Constantino le renovó en su antigua designación como ecónomo principal, siendo hecho asesor de la academia clerical de San Petersburgo, miembro de la academia real de ciencias y miembro de la academia de ciencias de Berlín. Parcialmente, tal vez, a consecuencia de su éxito mundano, se notó un cambio en su actitud que le expuso a la acusación de haber abandonado sus antiguos ideales de la verdad evangélica, imparcialidad de erudición y devoción a su tierra natal. Los nobles principios de su vida anterior todavía aparecen, es verdad, en Schedion ekklēsiastikēs akadēmias, que publicó en 1828; pero dos años más tarde envió Psēphisma synodikon al patriarca ecuménico que fue la base del tomos dirigido contra la independencia de la Iglesia griega por el sínodo de 1850. En 1834, gracias a un ingreso proporcionado por el zar se asentó en Nauplia, llevando una vida entregada al estudio sosegado, pero expuesto, por parte de algunos de sus compatriotas, a la sospecha de ser un agente del patriarca y de Rusia. La relación con occidente desde mediados del siglo XVIII había producido una nueva tendencia en la Iglesia griega, que se mostró especialmente en el espíritu de la crítica histórica representada por hombres tales como Corais y Theoklitos Pharmakides. Ecónomo se puso a la cabeza de una oposición a este movimiento y fue el motor en un periódico fundado en 1835 bajo el título de Hē euangelikē ("la trompeta del Evangelio"), que resonó fuertemente contra el "modernismo." La misma tendencia apareció en obras propias de este período posterior. La controversia en cuanto a la autenticidad de los cánones apostólicos, sobre los cuales está basado el sistema "ortodoxo", le llevó a escribir Peri tōn triōn hieratikōn tēs ekklēsias bathmōn epistolimaia diatribē (Nauplia, 1835). Otra controversia aparentemente sin importancia surgió de la cuestión de si el Zacarías de para que recaiga sobre vosotros la culpa de toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, a quien asesinasteis entre el templo y el altar.[…]Mateo 23:35 era el padre del Bautista; sin embargo, suponía la cuestión de la autoridad de los evangelios apócrifos y llevó fácilmente a una discusión de la justificación del culto a la Virgen. De mayor interés fue la campaña que acometió contra las traducciones de la Biblia al griego moderno, con una sobreestimación correspondiente por el valor de la Septuaginta; su obra principal sobre este asunto fue Peri tōn ó hermeneutōn tēs palaias theias graphēs (4 volúmenes, Atenas, 1834 y sig.). Además de las versiones de la Biblia que vinieron de Inglaterra, la "Trompeta" atacó también a las escuelas extranjeras en Grecia, tanto católicas como protestantes, y logró el encarcelamiento de Theophilus Kaires, cabeza de una floreciente escuela en Andros, quien enseñaba una forma totalmente racionalista del cristianismo. La principal obra en la cual Ecónomo expuso los conflictos de la segunda mitad de su vida es Triakontaetēris ekklēsiastikē, que cubre el período desde 1821 a 1852, una mina de información sobre la historia de la Iglesia griega en ese período, aunque no terminada completamente. Un número de otras obras interesantes, algunas de un carácter de erudición valioso sin tono controversial, están recogidas en Sozomena ekklēsistika syngrammata, publicada por su hijo Sófocles (3 volúmenes, Atenas, 1864-67).