Historia

EDWY († 959)

Edwy o Eadwig, rey de los ingleses, murió el 1 de octubre de 959. Era el hijo mayor de Eadmund y Ælfgifu, pudiendo no tener quince años de edad cuando ascendió al trono a la muerte de su tío Eadred en 955. Era notoriamente apuesto, siendo llamado el Hermoso (Pancali) por su pueblo. Su ascenso fue seguido por la caída de la facción que había estado en el poder durante el último reinado y Eadgifu, su abuela, fue despojada de todas sus posesiones.

Dunstan aparta a Edwy de ÆlgifuIlustración de Cassell's Illustrated History of England
Dunstan aparta a Edwy de Ælgifu
Ilustración de Cassell's Illustrated History of England
En su coronación, que tuvo lugar en Kingston en enero de 956, dejó el banquete por la compañía de dos damas, Æthelgifu, su nodriza, y su hija Ælgifu, a quien Æthelgifu quería casar. Este matrimonio no habría sido canónico y Dunstan y el obispo Cynesige le obligaron a volver a la sala. A instigación de Ælgifu mandó a Dunstan al exilio y en 956 o 957 se casó con ella. El gobierno lo ejerció de manera insensata y el pueblo de la parte septentrional del reino consideró que eran tratados injustamente. El poder había pasado a la manos de los nobles de Wessex y es por tanto probable que los de Mercia y Northumbria tuvieran razones para quejarse. En 957 se produjo una insurrección. El arzobispo Oda, que desaprobó el matrimonio con Ælgifu, y Eadgar, el hermano menor del rey, se retiraron de la corte, siendo escogido Eadgar rey por el pueblo septentrional. Edwy avanzó para enfrentarse a los insurrectos, pero retrocedió ante ellos en Gloucester, donde, según un relato posterior, Æthelgifu o Ælgifu fue capturada y ejecutada. Se celebró una reunión del 'consejo' en la que el reino se dividió entre los hermanos y Edwy quedó solo con la porción al sur del Támesis. En 958 Oda separó a Edwy y Ælgifu 'porque estaban demasiado juntos' y el arzobispo regresó a la corte de Edwy. Los nobles sajones occidentales y especialmente los miembros de la casa real, permanecieron fieles a él. En el primer año de su reinado, posiblemente en su coronación, Edwy había hecho donaciones a los monasterios de Wilton, Abingdon y Worcester, pudiendo rechazarse el relato de Osbern de que persiguió a los monjes. De hecho, la revuelta contra él nada tuvo que ver con la disputa entre los seculares y los regulares, que no comenzó hasta el siguiente reinado. No obstante, parece probable que la facción en el poder estuviera en desagrado y pusiera freno a las anteriores reformas de las casas monásticas que habían sido llevadas a cabo por Dunstan con notorio éxito en Glastonbury, por lo que la batalla personal del rey con Dunstan le inclinara a mirar con desagrado su obra. Glastonbury fue tomada y la condición de Winchester cuando Ethelwold fue obispo parece mostrar que algunas reformas efectuadas por Ælfheah no fueron hechas por su sucesor. Hay también alguna razón para creer que Ælfsine y Brithelm, que fueron nombrados en turno a la sede de Canterbury, pertenecían a los sajones occidentales y a la facción contraria a Dunstan en cuanto a asuntos eclesiásticos y civiles. Edwy no tuvo hijos, probablemente fue amado por las clases bajas en el sur, pues Enrique de Huntingdon, cuya crónica preserva tradiciones y simpatías populares, habla bien de él y lamenta su temprana muerte. Se dice que Dunstan tuvo una visión en la que vio el alma del rey llevada por los demonios, siendo liberada por sus oraciones.