Enda (Enna) de Arran, fundador de la primera de las grandes escuelas monásticas irlandesas, en Killeany ("iglesia de Enna"), sobre la mayor de las islas Arran, en la bahía Galway, murió hacia el año 540. Era hijo de Conall
el Rojo, uno de los jefes de Oriel. Su madre, Brig, era hija de Ainmire, jefe de Ardciannachta, en el condado de Louth. A la
muerte de su padre, Enda fue nombrado jefe de su clan y por petición de sus súbditos hizo una incursión contra algunos enemigos, inaugurando su mandato. Al regresar de la expedición cantando himnos guerreros, pasó por la ermita de su hermana Fanche, quien avisó a sus internas de la presencia de
paganos. Enda se acercó a ella en la puerta, pero Fanche le reprendió. Enda le contestó que como heredero de su padre tenía que luchar contra sus enemigos y pidió como esposa una alumna de su hermana de sangre real. Fanche le ofreció la muchacha que había escogido para ser esposa de algún capitán, pero la muchacha prefirir morir al mundo. El relato está descrito en la forma usual de las biografías y la muerte es real, siendo Fanche representada predicando a su hermano en presencia del cadáver de la joven. Enda quedó tan conmovido por sus exhortaciones que abandonó su vida guerrera y se hizo monje. Como evidencia de su celo excavó una profunda zanja alrededor de su monasterio. Mientras lo hacía una tribu hostil, descendientes de Criomthann, hizo una incursión al territorio de Enda, pasando cerca de su morada. Fueron perseguidos por los soldados de Oriel, entablándose un combate cerca de la celda de Enda. Entonces su antigua naturaleza surgió, uniéndose a la pelea con una estaca como arma. Para evitar posteriores tentaciones y siguiendo el consejo de su hermana pasó de Britania a Rosnat, quedándose con Mansen que era maestro. Probablemente ese lugar fuera Candida Casa. Con el tiempo fue
ordenado presbítero y reuniendo algunos seguidores construyó un monasterio llamado Latinum. Colgan erróneamente indicó que se trataba del Latiniacense en la Galia fundado por
Fursey o Lætiense en Bélgica; pero no hay duda de que la palabra irlandesa 'Letha' originalmente significaba Armórica o Britania (llamada en el uso medieval Letavia), aunque posteriormente significó Lazio o Italia. Esto explica la declaración de que su hermana fue a visitarle, desembarcando en un puerto en Britania, esto es, Bretaña. Con esta corrección el relato de su visita y estancia en Roma se cae por su propio peso.
A su regreso a Irlanda, Enda desembarcó en Inver Colpa, en la desembocadura del Boyne y realizó tareas misioneras. Pero con el consentimiento de Œngus, hijo de Nadfraoch, rey de Munster, cuya esposa, Dairinne, era su hermana, tomó posesión de la mayor y más occidental de las islas de Arran, llamada posteriormente Arran de los santos. La isla había estado ocupada por paganos del interior de Corcomore en el condado de Clare, los cuales huyeron todos menos su jefe, Corban. Se menciona que una especie de semilla, far, fue introducida milagrosamente en la isla, siendo hallada en 1390, cuando Augustine Magraidin compuso la biografía publicada por los bolandistas, de donde se toman los hechos de la vida de Enda. Fundó diez monasterios en la isla. El legendario relato afirma que un ángel le trajo los cuatro evangelios y una casula o libro decorado con oro y plata que todavía existía en 1390. Tras una o dos visitas al interior y otra al jefe llamado Crumther Coelan o Coelan el presbítero, que vivía en una isla en Lough Corrib, Enda se quedó en Arran el resto de su vida, donde Ciaran de Clonmacnoise, Brendan, Finnian de Moville, Columba y otros famosos abades y obispos estuvieron entre sus alumnos. Al final de su vida ofreció tres oraciones, una de las cuales era que cualquier persona contrita que deseara ser enterrado en el cementerio de su monasterio tendría el privilegio 'de que la boca del infierno no lo engulliría.' Los bolandistas, que no consideraban ortodoxa esa declaración, la interpretaron en el sentido de que no sufriría las penas del purgatorio.
Tan severa era la disciplina de Arran que para probar la pureza de los monjes, Enda hizo una barca sin forrarla de cuero, en la cual cada monje tenía que subir cada día y si entraba algo de agua era porque había pecado; 'de esta manera mantuvo su pureza angélica.' Ussher sitúa su muerte en 530 a los noventa años de edad, pero parece que vivió hasta 540, según Colgan. Los restos de la gran isla relacionados con Enda son Cell Enda, la iglesia parroquial Teglach Enda, donde está enterrado con otros 120 (a esto se refiere el privilegio en su oración), y posteriormente Tempoll mor Enda.