Historia

EPICTETO (c. 50 - c. 120)

Epicteto nació en Hierápolis, Frigia, hacia el año 50 y murió en Epiro hacia el 120.

Mapa de los filósofos griegos y romanos
Durante un tiempo vivió en Roma como esclavo de Epafrodito, un liberto favorito de Nerón, pero después consiguió su libertad y llegó a ser cortesano del emperador. Estudió la filosofía estoica bajo Musonio Rufo y alcanzó distinción en Roma como maestro de filosofía. Cuando Domiciano expulsó a los filósofos de Roma hacia el año 90, Epicteto se afincó en Nicópolis, donde enseñó con gran éxito hasta el final de su vida. No parece que escribiera nada, pero sus dichos fueron registrados por su alumno Flavio Arriano, quien hizo por su maestro lo que Xenofón hizo por Sócrates. Tal como informa Arriano las obras de Epicteto consisten del Encheiridion, un manual de enseñanza moral y los Discursos en ocho libros, de los cuales solo cuatro existen.

Como filósofo fue intensamente práctico y su enseñanza tenía que ver con la forma de vida, más que con los problemas metafísicos. Como otros estoicos hizo de la virtud el propósito y fin de la vida e identificó una vida virtuosa con una vida feliz. Como ese ideal se obtiene principalmente por el ascetismo, 'sobrellevar' se convierte en la palabra clave de una vida virtuosa, y, por tanto, feliz. Para ser feliz uno debe restringir sus deseos y no mezclarlos con cosas sobre las cuales no se tiene control. Lo único que es absolutamente nuestro es nuestra voluntad. Nada puede romper eso; cualquier cosa que hacemos, lo hacemos porque queremos. Pero esta voluntad en nosotros es solo la voluntad divina, de donde Epicteto deduce que todas las leyes morales proceden de la voluntad de Dios. Como criaturas racionales tenemos parte en la razón de Dios; somos divinos. Todo lo que es irracional en el mundo, el pecado externo y el mal, es mera apariencia y no debería afectarnos. Epicteto vivió de acuerdo con sus enseñanzas ascéticas y es descrito como modelo de sabiduría y virtud.