Historia
EPICTETO (c. 50 - c. 120)

Como filósofo fue intensamente práctico y su enseñanza tenía que ver con la forma de vida, más que con los problemas metafísicos. Como otros estoicos hizo de la virtud el propósito y fin de la vida e identificó una vida virtuosa con una vida feliz. Como ese ideal se obtiene principalmente por el ascetismo, 'sobrellevar' se convierte en la palabra clave de una vida virtuosa, y, por tanto, feliz. Para ser feliz uno debe restringir sus deseos y no mezclarlos con cosas sobre las cuales no se tiene control. Lo único que es absolutamente nuestro es nuestra voluntad. Nada puede romper eso; cualquier cosa que hacemos, lo hacemos porque queremos. Pero esta voluntad en nosotros es solo la voluntad divina, de donde Epicteto deduce que todas las leyes morales proceden de la voluntad de Dios. Como criaturas racionales tenemos parte en la razón de Dios; somos divinos. Todo lo que es irracional en el mundo, el pecado externo y el mal, es mera apariencia y no debería afectarnos. Epicteto vivió de acuerdo con sus enseñanzas ascéticas y es descrito como modelo de sabiduría y virtud.