Historia

EPISCOPIUS, SIMON (1583-1643)

Simon Episcopius (Bisschop) nació en Ámsterdam el 8 de enero de 1583 y murió en esa misma ciudad el 4 de abril de 1643.

Simon Episcopius, grabado de Hendrik Bary
Simon Episcopius, grabado de Hendrik Bary
Por sus dones y laboriosidad mostradas en las escuelas de Ámsterdam las autoridades de la ciudad le hicieron alumnus y le enviaron a la universidad de Leiden en 1600. Allí consiguió una maestría en artes en 1606, comenzando luego a estudiar teología bajo Arminio y Gomar. Cuando las autoridades de Ámsterdam quisieron hacerle predicador los calvinistas protestaron. Fue a Franeker y escuchó a Johannes Drusius. En 1610 era pastor en Bleiswyk, tras haber declinado otras ofertas. Se puso del lado de los remonstrantes en las conferencias de La Haya (1611) y Delft (1613). Cuando Gomar dimitió como profesor en Leiden se nombró a Episcopius como sucesor, tomando posesión el 23 de febrero de 1612, con la alocución De optima regni Christi instruendi ratione. Durante los seis años que estuvo en el cargo publicó varias obras que fueron recolectadas tras su muerte en su Opera theologica (edición de S. Curoelkeus y P. van Limborch, 2 volúmenes, Ámsterdam, 1650-65). Festus Hommius, pastor en Leiden, le atacó en Specimen controversiarum Belgicarum (Leiden, 1618), siendo públicamente afrentado en Ámsterdam en una ocasión.

Con otros doce ministros remonstrantes, Episcopius fue citado a comparecer ante el sínodo de Dort, siendo uno de los dirigentes remonstrantes ante ese cuerpo. Él y los otros fueron desterrados y durante un tiempo vivió en Amberes, luego en París y en Rouen, hasta que después de la muerte del príncipe Mauricio (1626), la animosidad contra los remonstrantes en su tierra natal comenzó a disminuir y pudo regresar a Rótterdam (1626). Escribió mucho durante su exilio, incluyendo Confessio sive declaratio pastorum qui in fæderato Belgio Remonstrantes vocantur. En septiembre de 1630 dedicó la nueva iglesia remonstrante en Ámsterdam; en octubre de 1634 era director del nuevo seminario teológico remonstrante y ocupó la posición con mucho honor y renombre durante nueve años, mostrando gran energía y ejerciendo una influencia de largo alcance. En sus Institutiones theologicæ (dejada incompleta; publicada en cuatro volúmenes 1650-51) dio una base científica para la doctrina de los remonstrantes, refutando en su Apologia pro confessione (1629) un ataque de cuatro profesores de Leiden sobre la Confessio y replicando a varios ataques de Trigland y otros. Con no menos celo y éxito defendió la fe protestante contra las doctrinas y prácticas católicas.

En todos sus escritos, Episcopius mantuvo que la teología no es una ciencia especulativa sino práctica y que cada concepto de la fe es sin valor cuando no tiene aplicación en la vida. No obstante, hay que conceder que sus adversarios tenían parte de razón al cuestionar su ortodoxia. No solo combatió la doctrina calvinista de la predestinación, sino en su explicación de los dogmas sobre la divinidad de Cristo, la Trinidad y el pecado original se desvió de la doctrina de la Iglesia reformada. Por su empeño de liberar la ciencia teológica del lazo eclesiástico abrió el camino para su desarrollo independiente. Fue uno de los más grandes teólogos de su tiempo y generalmente estimado por su carácter amigable.