Thomas Erasto (nombre original Thomas Lüber, Lieber, o Liebler, pero cambió su apellido por la forma griega) nació en Baden, Suiza, el 7 de septiembre de 1524 y murió en Basilea el 31 de diciembre de 1583.
Erasto, retrato de Tobias Stimmer, 1582; en el Kunstmuseum, Basilea, SuizaEstudió teología en Basilea y filosofía y medicina, durante nueve años, en Bolonia y Padua. En 1558 era médico ordinario del elector palatino Otto Henry y profesor de medicina en Heidelberg. En 1580 fue a Basilea como profesor de medicina, llegando a ser también profesor de ética, poco antes de su muerte. Era considerado un buen médico y hombre recto. Estableció una fundación para la educación de los estudiantes pobres en medicina en Basilea y Heidelberg. Como estudiante de ciencias naturales se opuso rígidamente a la astrología, alquimia y magia de Paracelso y su escuela, aprobando la pena de muerte para las brujas. Pero es como teólogo por lo que es conocido y recordado. Fue seguidor de Zwinglio, tomando parte activa en las conferencias en Heidelberg (1560) y Maulbronn (1564), defendiendo la idea suiza de la Cena en un libro titulado Vom Verstand der Wort Chriati: Das ist mein Leib y de nuevo en una vindicación de esta obra contra Johann Marbach, un ministro luterano de Estrasburgo (Heidelberg, 1565). Algunos años más tarde tuvo ocasión de defender las ideas de su maestro contra los calvinistas, en una cuestión sobre política eclesiástica. En Heidelberg había una facción calvinista, encabezada por Caspar Olevianus, que quería introducir una constitución estrictamente presbiteriana, con su correspondiente disciplina eclesiástica. Erasto se opuso fuertemente al movimiento, pero sin resultados. Él mismo fue la primera víctima de la disciplina establecida, siendo excomulgado por la acusación de unitarismo latente; tras cinco años fue restaurado.
Seis años después de su muerte, G. Castelvetro, que se había casado con su viuda, publicó una obra, escrita en 1568 y hallada entre sus papeles Explicatio gravissimæ quæstionis utrum excommunicatio... mandato nitatur divino an excogitata sit ab hominibus (Poschiavo, 1589). El libro, escrito según la moda de la época en la forma de tesis, niega que la excomunión sea una ordenanza divina, o que la Iglesia tenga poder para hacer leyes o decretos, afirmando que infligir penas y castigos por los pecados de cristianos profesantes pertenece a los magistrados civiles, no a los pastores y ancianos. Atrajo mucha atención y fue atacado por Beza. En Londres aparecieron traducciones al inglés en 1659 y 1682 y de nuevo por R. Lee en Edimbugo en 1844. Sus ideas fueron adoptadas por una facción específica en la Asamblea de Westminster, encabezada por Selden, Lightfoot, Coleman y Whitelocke. Desde entonces la doctrina de la supremacía del Estado en asuntos eclesiásticos se conoce bajo el nombre de erastianismo, aunque en su sentido más amplio y en su aplicación más extensa esta doctrina no se debe a Erasto, ni está en concordancia con sus ideas.